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| Siempre se nos ha
dicho que Las Profecias de Cristobal Colom era un texto religioso. Todas
los textos de Colom estan solo al alcance de poca gente, pues solo se editan
en pequeñas tiradas y ediciones facsimiles de lujo.
Siempre pensé que si Colom llamo a este libro "Las Profecias" y no "Las Escrituras" o "Mi religiosidad" es porque realmente él habia escrito unas profecias. Cosa la cual me extraño menos todavia despues de comprobar que en su epoca de corsario a las ordenes de Rainer de Provenza, Colom habia vivido en el mismo castillo donde mas tarde nacería y viviría Miquel de Nostradamus (1503-1566), hijo del notario judio de Barcelona Jaume Nostradame. Aqui os presento el
texto integro.
Fols. 63, 64, 65, y 66 faltan. Fol. 67 (cortado por la mitad) Fol. 67 vto. (cortado por la mitad) DEL FUTURO Fols. 68-76 (cortados) Fol. 77 (Advertencia de un bibliotecario, añadida
posteriormente: «Mal hizo quien hurtó de aquí estas
hojas, porque era lo mejor de las profecías d’este libro».)
¿Que decian estas profecias para que a alguien se le ocurriese arrancarlas? Seguramente si tratase de la recuperación de Jerusalem o sobre la bondad de la expansión española a nadie se le hubiera ocurrido arrancarlas, sino al contrario, se habrian editado gratuitamente utilizando a Colom como propagandista politico de los reyes españoles. ¿Que se me ocurre a mi que podian decir? Pues algo no muy diferente de lo que habia escrito años antes su amigo Isaac Abravanel, sino no le encuentro sentido a arrancarlas del libro: "Así como se nos ha recordado de nuestra falta de poder de modo que su nación sufrirá de las fuerzas de un desequilibrio que Vuestras Mercedes han dado su inicio. Por centurias futuras, vuestros descendientes pagaran por sus apreciados errores del presente. Vuestras Mercedes verificaran y la nación se transformara en una nación de conquistadores. Buscando oro y riquezas, viviendo por la espada y reinando con un puño de acero. Y al mismo tiempo os convertiréis en una nación de iletrados, vuestras instituciones de conocimiento, amedrentadas por la continuación herética de extrañas ideas de otras tierras y otras gentes, no serán respetados. En el curso del tiempo el nombre tan admirado de España se convertirá en un susurro ente las naciones. España, que siempre ha sido pobre e ignorante, España la nación que mostró tanta promesa y que ha completado tan poco. Y entonces algún día, España si preguntara a sí misma: ¿que ha sido de nosotros? ¿Por qué somos el hazme reír entre las naciones? Y los Españoles de esos días miraran a su pasado porque sucedió esto. Y aquellos que son honestos señalaran a este día y a esta época lo mismo cuando esta nación se inicio. Y la causa de su decadencia no mostrara a nadie mas que a sus reverenciados soberanos Católicos, Fernando e Isabel, conquistadores de los Moros, expulsores de los Judíos, fundadores de la Inquisición y destructores de inquisitivas mentes de los Españoles". Texto completo de la carta de Isaac Abravanel al rey y la reina. Tampoco estoy de acuerdo con la afirmación de la autora de la traducción, Kay Brigham, que afirma que "el primer idioma en que fue predicado el Evangelio en el Nuevo Mundo fue el castellano", ya que todos sabemos que los primeros sacerdotes que viajaron a America fueron el P. Bernat Boïl y doce monjes de Montserrat, los cuales debieron predicar en latín o en catalan pero dudo que lo hicieran en castellano. |
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| PRÓLOGO
Este libro se debió haber publicado hace
cinco siglos. De haber sido así, tal vez la historia de Hispanoamérica
hubiera seguido un curso diferente.
JOSÉ L. GONZÁLEZ-SOUZA
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| INTRODUCCIÓN
CRISTÓBAL COLÓN
por Kay Brigham
¿Cómo podemos conocer el corazón y la mente de un hombre ya muerto desde hace 500 años? Proverbios 23:7 expresa: «Cual es su pensamiento en su corazón, tal es él». Se puede aplicar esa sabiduría para comprender a Cristóbal Colón, figura que se ha convertido controver-sial en vísperas del Quinto Centenario de su primer viaje al «Otro Mundo». No cabe duda que Colón es una personalidad compleja, como todos los seres humanos. El mismo Cristóbal Colón confesó abiertamente, describiéndose así en su castellano aportuguesado: «Yo soy pecador grabísimo. La piadad y misiricordia de Nuestro Señor sienpre que yo he llamado por ellas me han cobierto todo: consolaçión suabísima he fallado en hechar todo mi cuydado a contenplar su maravilloso conspeto». (Folio 5 vuelto del Libro de las profecías) Sin embargo, las preguntas que se plantean hoy,
respecto a su carácter y motivaciones, no surgen siempre de un interés
genuino por comprender toda la verdad en cuanto a Colón y sus tiempos.
Por ejemplo, los revisio nistas actuales han decidido ignorar o tergiversar
el registro histórico del Descubrimiento para promover sus propias
agendas sociales y políticas. Tanto en el Viejo como en el Nuevo
Mundo, se ha puesto de moda criticar a Colón. La controversia hace
destacar la importancia y necesidad de serias y sólidas investigaciones
para evaluar a Colón y el Gran Encuentro.
«Un Raríssimo Códice» Durante siglos, los eruditos han cuestionado y
debatido las razones que verdaderamente impulsaron a Cristóbal Colón
a navegar por un océano desconocido, a fin de hallar las Indias.
Las mejores fuentes para discernir la verdad son los documentos primarios.
Si el propio Colón pudiera explicarnos, las controversias y las
conjeturas –que van intensificando– podrían resolverse.
Cristóbal Colón: Rescatador de Jerusalén Colón tenía un conocimiento
extenso del Viejo y Nuevo Testamento de la Biblia Vulgata y los libros
apócrifos. La mayoría de las profecías bíblicas
que cita el Descubridor en el Libro de las profecías versan sobre
la restauración y venidera gloria de Jerusalén. Al final
del siglo quince, la Tierra Santa estaba bajo el dominio de los musulmanes.
La ciudad de Constantinopla, puerta al Oriente, cayó en manos de
los turcos otomanes en 1453. El empuje imparable musulmán provocó
en Europa la búsqueda de nuevas rutas hacia Asia y el resurgimiento
del afán de una cruzada a fin de liberar la Ciudad Santa, Jerusalén,
de manos de los infieles. Cualquier proyecto dirigido a frustrar la agresión
musulmana encontraría tierra fértil en España, país
con sentimiento providencialista adquirido a lo largo de los ocho siglos
de la Reconquista. Los moros habían invadido la Península
Ibérica en 711 d.C. y se arraigaron en España hasta que los
Reyes Católicos derrumbaron el último reino hispa-no musulmán
cobijado tras las murallas de Granada en enero de 1492. La política
de los monarcas españoles se basaba en la idea de establecer la
unidad religiosa, primero en la Península, y luego en Europa y en
América. El descubrimiento de América fue, efectivamente,
una victoria sobre el Islam y desencadenó una expansión fenomenal
de la fe cristiana.
No se puede juzgar, desde una perspectiva moderna, el mesianismo de Colón como «extraño». Sus ideas brotaron del espíritu visionario de las cruzadas medievales. Cristóbal Colón: Portador de Cristo a Las Islas Lejanas La interpretación bíblica efectuada por Colón en el Libro de las profecías fue sumamente personal y subjetiva. Se estimaba ser un elegido del Señor como David o San Juan Bautista. El siervo del Señor es el «varón de mi consejo» (Is. 46:11), o sea, un hombre divinamente predestinado para una altísima misión, una «santa empresa» que había de dar cumplimiento al gran designio salvador de Dios en la historia. En el Libro de las profecías Colón citó extensamente de los cánticos del siervo encontrados en Isaías: He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu…; y las islas esperarán sus enseñanzas… Yo Jehová te he llamado en justicia, y te sostendré por la mano; te guardaré y te pondré por pacto al pueblo, por luz de las naciones… Isaías 42: 1, 4, 6 (Folios 30 vuelto, 31 del Libro de las profecías) Era la convicción del Almirante que su nombre,
Cristóbal, no le fue dado al azar, sino por la voluntad de Dios,
para designar su misión. En efecto, muchos de los escritos de Colón,
desde 1493 hasta su muerte en 1506, tienen la firma «Xpo Ferens».
Christo Ferens es la forma grecolatina de su nombre, Cristóbal,
cuyo significado subraya su más alta misión, es decir, la
de ser «portador de Cristo», el que lleva el nombre salvador
de Jesús a los habitantes de las tierras del más allá
de los mares.
La Sacra Escritura testifica en el Testamento viejo, por boca de los profetas, y en el nuebo por nuestro redentor Jhesu Christo, qu’este mundo a de aver fin: los señales de quándo esto aya de ser diso Mateo y Marco y Lucas; los profetas abondosamente tanbién lo avían predicado. …, y digo que la señal es que Nuestro Señor da priessa en ello: el predicar del Evangelio en tantas tierras de tan poco tiempo acá me lo diçe. (Folios 5, 6 del Libro de las profecías) Al dirigirse a los Reyes, Colón expresó su confianza en la soberanía de Dios sobre la historia: A este mi deseo fallé a Nuestro Señor muy propicio y ove d’él para ello espírito de ynteligençia. … ¿Quién dubda que esta lunbre no fuese del Espírito Santo, asy como de mí? El qual con rrayos de claridad maravillosos consoló con su santa y sacra Escritura, a vos muy alta y clara, … abibándome que yo prosiguiese, y de contino, sin çesar un momento, me abiban con gran priesa. … La determinaçión de toda cosa la desó Nuestro Señor a cada uno en su albedrío, bien que a muchos amonesta. Ninguna cosa le falta que sea en el poder de la gente para dársela. ¡O qué Señor tam bueno que dessea que faga la gente con que le sea él a cargo! De día y de noche y todos momentos le debrían las gentes dar gratias devotíssimas. (Folios 4, 5 vuelto, 6 del Libro de las profecías) Convencido de que fue un hombre predestinado para cumplir las profecías bíblicas en escala global, Colón citó el Salmo 19:4 cinco veces a lo largo del Libro de las profecías: Pero por toda la tierra salió su pregón,
Y efectivamente, el primer idioma en que fue predicado
el evangelio en el Nuevo Mundo fue el castellano.
El Poder de La Fe A través del Libro de las profecías de Cristóbal Colón se pone al descubierto la fe del navegante cuya hazaña rompió las cadenas del Océano y abrió el «Otro Mundo» en cumplimiento de la célebre profecía de Séneca en Medea: Vernán los tardos años del mundo ciertos tiempos en los quales el mar Ocçéano afloxerá los atamentos de las cosas, y se abrirán una grande tierra, y um nuebo marinero como aquél que fué guya de Jasón, que obe nombre Tiphi, descobrirá nuebo mundo, y estonçes non será la ysla Tille [Islandia] la postrera de las tierras. La esencia de Colón –su espiritualidad genuina y constante– es evidente a lo largo de sus escritos prolíficos desde 1481, cuando tenía 30 años de edad, hasta el final de su vida en 1506. Aquella espiritualidad parece extraña y deja perpleja la mente moderna, pero es innegable su poder en la vida y obra de Colón. En el Libro de las profecías tenemos el más fidedigno testimonio documental de la formación medieval escolástica y la fe bíblica de un marinero mercante que dirigió el curso de la historia hacia el futuro.
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Fol. 1 (En el margen izquierdo superior) Profecías que juntó el Almirante Don Christóval Colón de la Recuperación de la Santa Ciudad de Hierusalém y del descubrimiento de las Indias, dirigidas a los Reies Cathólicos. + Jesús con María sean con nosotros
en el camino.
Carta del Muy Magnífico y prudentísimo
+ Reverendo y muy devoto padre. Quando vine [aquí], començé a sacar las auctoritades, que me parescía que haçían al caso de [Jerusalem en un libro], para después tornarlas a rrever, y las poner en rrima2 en s[u lugar adon-de… sea] al caso. Después succedió en my otras occup[ac]ione[s, por donde no ovo lugar de pro]seguir my obra, ny lo hay; y ansy os lo en[bío que le vea… Podrá ser que el ánima o]s incitará a proseguir en él; y que Nuestro [Señor vos alumbrará auctoridades muy a]uténticas. En la Biblia es de continua[r y en muchos lugares la Glosa3 a]provecha y alumbra: y es de haçer d’ella mucha [memoria al tiempo se ovi]ere [de s]acar en lympio. Fecha en Granada a XIII de setienb[re de 1501]. Respuesta de el [susodicho Padre] Muy Magnífico et singularíssimo señor myo. Por otras mys letras escriví a Vuestra Señoría como havía rreçibido su carta & libro de las prophetías, y dichos, & auctorita-des tocantes al caso del monte Syon, y Jerusalem, y de las gentes de las yslas, & nationes universas; y que segund my pobre in[t]elligentia (por complir su mando) travajaría en ello quanto pudiesse, maiormente viendo ser exercitio tam sancto, y esperando de me enseñar, y despertar my enten[di]miento en cosa tam [sa]lutí[fer]a, consolatoria, admonitoria, y provocativa al serv[icio de Nuestro Señor Dios, y al pr]o & a la honrra d’estos nuestros rreyes & de toda la rreligión [christiana. Y ansy] mediante la gracia del Spíritu Sancto, y Fol. 1 vuelto guyándome el travajo de Vuestra Señoría, la qual toda la flor de tantas y tan veras auctoritades, sententias, dichos, y prophetías allegó, yo he enterpuesto y añadido algunas reliquias, como quien llega la[s] sobras de los rraci[m]os, y olivas, & spigas. Y ansy de lo principal, como de las migajas, yo quedo muy consolado, y en alguna manera introducido en lo que de mis estudios estava bien apartado; y d’ello mucho me fuelgo, rrogando a Nuestro Señor que compla quod locutus est per os prophet[arum] («lo que habló por boca de sus profetas»4), y plega a su infinita clementia de lo assy haçer, y llevar los sanctos desseos de Vuestra Señoría [adelante como si]n causa por vuestra magnífica persona traxo a nuestra notitia la[s] yslas de las In[dias y tierras firm]es. Esso poco, señor myo, que yo he añadido y entrex[ido, Vuestra Señoría lo verá en la l]etra de my mano. Todo lo rremitto a la correctión de [su espírito y prudente… Yo non me he cu]rado de concordar los dichos, ny las ma[terias, ni menos… y las historia]s. Pero he interpuesto algunas reglas y dich[os de los doctores cerca d’ello, por las] quales podrá qualquier diligente lector ser instr[uído, y declarado de las dudas, que se l]e offreçieren. Insuper yo he sido lo más breve que p[ude, rremitiendo a los] originales, y también por no ser molesto con mucha escriptura, p[resertim] (principalmente) cognosciendo que sy en lo que Vuestra Señoría travajó, y en lo que yo añadí, no hay habundantíssima copia de auctoritades y prophetías para el propósito ut sequitur (como sigue) no al… [to]dos… libros del Testamento viejo & nuevo, ny quanto escrivieron los sanctos varon[es] y doctores. Plega al Señor que hayga spírito cum gana y desseo para ello, et sufficit (y él puede hacer esto). Si [otr]a cosa alguna manda Vuestra Señoría, assy en esto, como in reliquis me semper promptum et paratissimum fore iam novit (en lo demás ya sabe que siempre estaré dispuesto y muy preparado). Fecha en esta su sancta Casa de las Cuevas en XXIII de março de 1502 años &c.5 Comienza el Lib[ro o colección de au]ctoridades, dichos, sentencias y p[rofecías] acerca de la recuperación de la sancta ciudad y del monte de Dios, Sión, y acerca de la invención y conversión de las islas de la India y de todas las gentes y naciones, a nuestros reyes hispanos, Fernando e Isabel. Fol. 2 + De Summa del Doctor Angélico
La Sagrada Escritura se expone de cuatro modos. El primero, según el sentido histórico, tiene que ver con la historia, o sea la narración de los acontecimientos, de hystrion, palabra que quiere decir «ver» o «conocer»; entre los antiguos nadie escribía la historia a menos que hu-biese presenciado los sucesos. El segundo es el alegórico, de leon, una palabra que significa «distintamente», y gore, que significa «decir» o «locución»; y esto cuando por medio de un hecho se da a entender otro distinto, que ha de ser creído. El tercero es el tropológico, término compuesto de tropos, que significa «conversión», y la palabra logos, que quiere decir «definición»; y esto cuando mediante un hecho se da a entender algo que nos enseña cómo debemos comportarnos. El cuarto es el anagógico, de ana que significa «hacia arriba» y goge que significa «conducción»; y esto cuando por un hecho se da a entender lo que debe ser deseado, a saber, la gloria celestial. De Juan Gerson7 y In Decretis La letra [el sentido literal] enseña los hechos; la alegoría, lo que debes creer; el sentido moral [la tropología] lo que debes hacer; la anagogía lo que debes intentar. De In Rationali divini offitii En la palabra Jerusalán se insinúan claramente los cuatro sentidos de la Sagrada Escritura. En el sentido histórico significa la ciudad terrestre a la que se dirigen los peregrinos; en el alegórico significa la Iglesia militante; en el tropológico significa cualquier alma fiel; en el anagógico significa la Jerusalén celestial, la patria o reino de los cielos. Enunciadas estas cosas, oremos Dios, que enseñas los corazones de los hombres sin estrépito de voces y sin esfuerzo, que haces elocuentes las lenguas balbucientes, y que te haces presente prontamente en todo tiempo oportuno, considera Fol. 2 vuelto los pensamientos de nuestra mente y sé propicio a nues-tro deseo. Nosotros, pues, por cuanto no conocemos la literatura, hemos, sí, penetrado en tu poder, porque es bienaventurado el hombre a quien tú instruyes, Señor, y le enseñas tu ley. Haz, te rogamos, que entendamos lo que de ti y de tu santo lugar se ha escrito, bajo la inspiración del Espíritu, en sentencias, libros y profecías. Amén.8 + Es de notar que en las Sagradas Escrituras se pone a veces un tiempo [del verbo] por otro, como el pretérito por el futuro &c. «Todas las cosas que le oí a mi Padre, os las he dado a conocer».9 De donde San Agustín, en cierto sermón predicado en la fiesta de Santo Tomás Apóstol, dice: Nuestro Señor Jesucristo dijo que había hecho todo lo que debía hacer y cumplió las cosas que fueron predichas. Así pues, cuando dijo por el profeta, «Horadaron mis manos y mis pies»,10 no dijo «han de horadar», sino co-mo ha-blando de cosas pretéritas; y sin embargo estaba prediciendo acontecimientos que habían de realizarse en un tiempo futuro. Por tanto, Jesús dice en aquel texto que había revelado a los discípulos todo lo que él sabía, en la plenitud de su conocimiento, que había de tener lugar &c. (Hay que buscar estas cosas, si le place.) De De summo bono del bienaventurado Isidoro11
Existe una figura en cuanto al empleo de los tiempos [de los verbos] para narrar cosas futuras como si ya hubieran tenido lugar. Por ejemplo: «Horadaron mis manos y mis pies» y «Contaron todos mis huesos» y «Repartieron entre sí mis vestidos»12 y otros ejemplos semejantes. Pero ¿por qué se narran los acontecimientos predichos como ya realizados? Es porque las cosas que parecen futuras a nuestra perspectiva, ya han tenido lugar según la perspectiva de Dios en la eternidad. Y así también las demás que, en su totalidad, han de ser efectuadas por él. Fol. 3 De la Glosa de Nicolás de Lyra13 sobre Daniel, Capítulo 8 + Es de notar que los siguientes textos evidencian el hecho de que a veces existe un doble sentido literal en la Sagrada Escritura, por cuanto lo sucedido en el Antiguo Testamento prefigura lo realizado en el Nuevo Testamento, según lo que dice el Apóstol [Pablo] en el décimo capítulo de la primera carta a los Corintios, «Todo esto les acontecía en figura».14 Por consiguiente, cuando en el Antiguo Testamento se predice algo como realizado en alguna persona del Antiguo Testamento, se realiza de una forma más verdadera y perfecta en alguna del Nuevo Testamento. Entonces, en esos casos, hay un doble sentido literal, uno menos principal y otro más principal que aquél, a saber, en quien se cumple lo predicho de una forma más perfecta. Por ejemplo, en 1 Paralipómenos, capítulo 22, se dice, «Y él me será a mí por hijo, y yo le seré por padre»,15 que es la palabra del Señor, hablando de Salomón, que fue hijo de Dios por adopción en el principio de su reinado, por lo que se le puso por nombre «amado de Jehová» en 2 Reyes 12,16 y así se cumplió la palabra literalmente en Salomón, pero de una forma más perfecta en Cristo, que es Hijo de Dios por naturaleza y que fue prefigurado por Salomón. Por tanto, ese texto se entiende en el sentido literal tanto de Salomón como de Cristo, pero menos principalmente de Salomón y más principalmente de Cristo. Así pues el Apóstol Fol. 3 vuelto alega, en el capítulo 1 de la carta a los Hebreos,17 que la profecía citada [Salmo 2:7] habla literalmente de Cristo. Asimismo, conforme al propósito, Daniel trata de la lucha de los reyes de los griegos y de los medos bajo la se-me-janza del carnero y del macho cabrío, pero su principal intento es tratar de la lucha del Anticristo o sus secuaces y de los cristianos. Por lo mismo hay en ese texto un doble sentido literal, como aparece en lo susodicho &c. Fol. 4 + Carta del almyrante al rey y a la rreyna Christianísimos & muy altos prínçipes: La rasón que tengo, de la restituçión de la Casa santa a la Santa Yglesia militante es la syguiente. Muy altos rreyes. De muy pequeña hedad entré en la mar navegando, e lo he continuado fasta oy. La mesma arte ynclina a quien le prosigue a desear de saber los se-cretos d’este mundo. Ya pasan de XL años que yo voy en este uso. Todo lo que fasta oy se navega, todo lo he andado. Trauto y conversaçión he tenido con gente sabia, heclesiásticos e seglares, Latinos y Griegos, Judíos y Moros, y con otros muchos de otras setas. A este mi deseo fallé a Nuestro Señor muy propicio, y ove d’él para ello espírito de ynteligençia: en la marinería me fiso abondoso, de astrología me dió lo que abastava, y asy de geometría y arismética, y engenio en el ánima, y manos para debusar espera, y en ella las çibdades, ryos y montañas, yslas y puertos, todo en su propio sytio. En este tiempo he yo visto y puesto estudio en ver de todas escrituras, cosmografía, ystorias, corónicas, y fylosofía, y de otras artes, a que me abrió Nuestro Señor el entendimiento con mano palpable a que era hasedero navegar de aquí a las Yndias, y me abrió la voluntad para la hexecuçión d’ello. Y con este fuego vine a Vuestras Altezas. Todos aquellos que supieron de mi ynpresa con rixa le negaron burlando. Todas las çiencias, de que dise ar[r]iba, non me aprovecharon, ni las abtoridades d’ellas. En sólo Vuestras Altezas quedó la fee y costançia. ¿Quién dubda que esta lunbre no fuese del Espírito Santo, asy como de mí? El qual con rrayos de claridad maravillosos consoló con su santa y sacra Escritura, a vos muy alta y clara, con quarenta y quatro libros del viejo Testamento, y quatro hevangelios, con veynte & tres hepístolas de aquellos bienaventurados apóstoles, abibándome que yo prosyguiese, y de contino, sin çesar un momento, me abiban con gran priesa? Milagro ebidentísimo quiso faser Nuestro Señor en esto del viaje de las Yndias, por me consolar a mí y a otros en est’otro de la Casa santa. Siete años pasé aquí en su real corte, disputando el caso con tantas pre- Fol. 4 vuelto sonas de tanta abtoridad y sabios en todas artes; y en fin concluyeron que todo hera vano, y se desistieron con esto d’ello. Después, paró en lo que Jhesu Christo nuestro redentor diso, y de antes avía dicho por boca de sus san-tos profetas. Y así se deve de creher que parerá est’otro; y en fee d’ello, si lo dicho no abasta, doy el sacro evangelio, en que dixo que todo pasaría, mas no su pa-labra maravillosa;18 y con esto diso que todo hera nesçesario que se acabase quanto por él y por los profetas estava escrito.19 Yo dise que diría la rasón que tengo de la restituçión de la Casa santa a la santa Yglesia. Digo que yo deso todo mi navegar desde hedad nueva, y las pláticas que yo aya tenido con tanta gente en tantas tierras y de tantas setas, y dexo las tantas artes y escrituras de que yo dyxe a[r]riba; solamente me tengo a la santa y sacra Escritura, y a algunas abtoridades proféticas de algunas presonas santas, que por revelaçión divina han dicho algo d’esto. Pudiera ser que Vuestras Altezas y todos los otros que me conosçen, y a quien esta escritura fuere amostrada, que en secreto o públicamente me reprehenderán de reprehensión de diversas maneras: de non doto en letras, de lego marinero, de honbre mundanal, &c. Respondo aquello que dixo San Mateus: «¡O, Señor, que quisistes tener secreto tantas cosas a los sabios, y rebelástelas a los ynoçentes!»20 Y el mesmo san Mateos: «Yendo Nuestro Señor en Jherusalem, cantaban los mochachos: ‘¡Osana fijo de David!’ Los scribas, por le tentar, le preguntaron sy oya lo que desían; y él les respondió que sy, disiendo: ‘¿No sabéys vos que de la boca de los niños e ynoçentes se pronunsçia la verdad?’»;21 o más largo de los apóstoles, que dixieron cosas tan fundadas, en espeçial san Juan: «Yn prinyipio erat verbum, et verbum erat apud Deum»,22 &c., palabras tan altas de presonas que nunca deprehendieron letras. Digo que el Espíritu Santo obra en Christianos, Judíos, Moros, y en todos otros de toda seta, y no solamente en los sabios, mas en los ynorantes; que en mi tiempo yo he visto aldeano que da cuenta del çielo y estrellas y del curso d’ellas mejor que otros, que gastaron dineros en ello; y digo que no solamente el Espíritu Santo rebela las cosas de porvenir a las Fol. 5 criaturas racionales,23 mas nos las amuestra por señales del çielo,24 del ayre, y de las bestias cuando le aplaz, co-mo fue del boy que falló en Rroma al tiempo de Julio Çésar,25 y en otras muchas maneras que serían prolixas para desir, y muy notas para todo el mundo. (En el margen derecho) Séneca VII, tragedia de Medea en el coro,‘audax nimium’: «Vernán los tardos años del mundo»… La Sacra Escritura testifica en el Testamento viejo, por boca de los profetas, y en el nuebo por nuestro redentor Jhesu Christo, qu’este mundo a de aver fin; los señales de quándo esto aya de ser diso Mateo y Marco y Lucas;26 los profetas abondosamente tanbién lo avían predicado. Santo Agostín diz que la fin d’este mundo ha de ser en el sétimo millenar de los años de la criaçión d’él;27 los sacros teólogos le siguen, en espeçial el cardenal Pedro de Ayliaco28 en el verbo XI y en otros lugares, como diré abaso. De la criaçión del mundo, o de Audán fasta el avenimiento de Nuestro Señor Jhesu Christo son çinco mill e tresientos y quarenta e tres años, y tresientos y diez e ocho días, por la cuenta del rey don Alonso,29 la qual se tiene por la más çierta. Pedro de Ayliaco, Elucidario astronomice concordie cum theologica & hystorica veritate30 sobre el verbo X, con los quales poniendo mill y quingentos y uno ynperfeto, son por todos seys mill ochoçientos quarenta & çinco ynperfetos. Segund esta cuenta, no falta salvo çiento e çinquenta y çinco años para conplimiento de siete mill, en los quales dise ar[r]iba por las abtoridades dichas que avrá de feneçer el mundo. Nuestro Redentor diso que antes de la consumaçión d’este mundo se abrá de conplir todo lo qu’estava escrito por los profetas. Los profetas, escriviendo, fablavan de diversas maneras el de por venir por pasado y el pasado por venir, y asymismo del presente; y disieron muchas cosas por semejança, otras propincas a la verdad, y otras por entero a la letra; y uno más que otro, y uno por mejor manera, y otro no tanto. Ysays es aquél que más alaba san Gerónimo y santo Agostín, y los otros dotores, a todos, apruevan y tienen en grande reverençia; de Ysaya disen que no solamente pro[p]heta, mas hevangelista. Este pu-so toda su diligençia a escrevir lo venidero y llamar toda la gente a nuestra santa fee católica. Fol. 5 vuelto Muchos santos dotores y sacros teólogos escryvieron sobre todas las profeçías y los otros libros de la sacra Escritura; mucho nos alunbraron de lo que teníamos ynnoto, bien que en ello en muchas cosas discordan; algunas ovo de que no le fue alargado la ynteleg[enc]ia. Torno a replicar mi protestaçión de no ser dicho presunçioso sin çiençia, y me allego de contino al desir de san Mateus, que diso: «¡O Señor, que quisyste tener secreto tantas cosas a los sabios, y rebelástelas a los ynoçentes!»;31 y con esto pago, y con la espiriençia que d’ello se a visto. Grandísyma parte de las profeçías y sacra Es[cri]ptura está ya acabado; ellas lo disen,32 y la santa Yglesia a alta boz sin çesar lo está disiendo, y no es menester otro testimonio. De una diré porque haz a mi caso, y la cual me descansa y fas contento quantas vezes yo pienso en ella. Yo soy pecador grabísimo.33 La piadad y misiricordia de Nuestro Señor sienpre que yo he llamado por ellas, me han cobierto todo; cosolaçión suabísima he fallado en hechar todo mi cuydado34 a contenplar su maravilloso conspeto. Ya dise que para la hesecuçión de la ynpresa de las Yndias no me aprovechó rasón, ni matemática, ny mapamundos; llenamente se cunplió lo que diso Ysayas. Y esto es lo que deseo de escrevir aquí por le redusir a Vuestras Altezas a memoria, y porque se alegren del otro que yo le diré de Jherusalen por las mesmas autoridades, de la qual ynpresa, si fee ay, tengan por muy çierto la vitoria. Acuérdense Vuestras Altezas de los hevangelios y de tantas promesas que Nuestro Redentor nos fiso, y quán esprimentado está todo. San Pedro, cuando saltó en la mar, andovo sobr’ella en quanto la fee fue firme.35 Quien toviere tanta fee como un grano de paniso, le obedeçerán las montañas;36 quien toviere fee, demande, que todo se le dará;37 pusad y abriros han.38 No deve nadie de temer a tomar qualquiera ynpresa en nonbre de Nuestro Salvador, seyendo justa y con sana yntinçión para su santo serviçio; a santa Catalina socorrió después que vido la prueva d’ella. Acuérdense Vuestras Altezas que con pocos dineros tomaron la ynpresa d’este reyno de Granada. La determinaçión de toda cosa la desó Nuestro Señor a cada uno en su albedrío, bien que a muchos amonesta. Ninguna Fol. 6 cosa le falta, que sea en el poder de la gente para dársela. ¡O qué Señor tam bueno, que dessea que faga la gente con que le sea él a cargo! De día y de noche y todos momentos le debrían las gentes dar gratias devotíssimas. Yo dise arriba que quedava mucho por complir de las prophetías, y digo que son cosas grandes en el mundo, y digo que la señal es que Nuestro Señor da priessa en ello: el predicar del Evangelio en tantas tierras de tan poco tiempo acá me lo diçe.39 B. El abad Johachín, calabrés,40 diso que había de salir de España quien havía de redificar la Casa del monte Sión. A. El cardenal Pedro de Ayliaco mucho escrive del fin de la seta de Mahoma, y del avenimiento del Antechristo en un tratado que hiso De concordia astronomie, veritatis & narrationis historice,41 en el qual recita el dicho de muchos astrónomos sobre las diez reboluciones de Saturno, y en espeçial en el fin del dicho libro en los nueve postreros capítulos. Fol. 6 vuelto
Salmo 2[:6-8]42 Yo mismo he ungido a mi rey
Salmo 5[:7] Mas yo . . . entraré en tu casa;
Salmo 8[:1] ¡Oh Jehová, Señor nuestro,
Salmo 9[:5, 11, 13-15, 17, 19, 20; Salmo 10:16] Reprendiste a las naciones, destruiste al malo,
Fol. 7
Salmo 17 [Salmo 18:43, 44, 49] Me has hecho cabeza de naciones;
Salmo 18 [Salmo 19:1-4] Los cielos cuentan la gloria de Dios,
Salmo 19 [Salmo 20:1, 2] Jehová te oiga en el día de la angustia;
Salmo 21 [Salmo 22: 27, 28] Se acordarán, y se volverán a Jehová
todos los confines de la tierra,
Salmo 23 [Salmo 24:1] De Jehová es la tierra y cuanto hay en ella. &c. Salmo 25 [Salmo 26:8] Jehová, la habitación de tu casa
he amado,
Fol. 7 vuelto Salmo 26 [Salmo 27:4] Una sola cosa he pedido a Jehová, y la vengo
buscando:
Salmo 28 [Salmo 29:9, 10] En su templo todo proclama su gloria. &c.
Salmo 32 [Salmo 33:5, 8] De la misericordia de Jehová está
llena la tierra. &c.
Salmo 42 [Salmo 43:3] Envía tu luz y tu verdad; éstas me
guiarán;
Salmo 45 [Salmo 46:10] Estad quietos, y conoced que yo soy Dios;
Salmo 46 [Salmo 47:1-3, 8] Pueblos todos, batid palmas;
Fol. 8 + Salmo 47 [Salmo 48:1, 2, 8, 10-12] Grande es Jehová, y digno de ser en gran
manera alabado
Salmo 49 [Salmo 50: 1, 2] El Dios de dioses, Jehová, ha hablado, y
convocado la tierra,
Salmo 50 [Salmo 51:18] Haz bien con tu benevolencia a Sión;
Salmo 56 [Salmo 57:9-11] Te alabaré entre los pueblos, oh Señor;
Salmos 58 [Salmo 59:5, 8, 13] Levántate para castigar a todos los gentiles;
&c.
Salmo 64 [Salmo 65:1, 2, 4, 5] A ti es debida la alabanza en Sión, oh Dios,
Fol. 8 vuelto + Del libro Salmo 65 [Salmo 66:1, 2, 4, 7, 8, 13, 14] Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra.
Salmo 66 [Salmo 67:3, 4] Te alaben los pueblos, oh Dios;
Salmo 67 [Salmo 68: 29] Por razón de tu templo en Jerusalén
Salmo 68 [Salmo 69:9, 35] Porque me devora el celo de tu casa;
Salmo 71 [Salmo 72:10, 11, 17, 19] Los reyes de Tarsis y de las costas traerán
Salmo 73 [Salmo 74:2, 7, 12] Acuérdate de tu congregación, la
que adquiriste desde tiempos antiguos,
Fol. 9 De los Salmos Salmo 75 [Salmo 76: 1, 2] Dios es conocido en Judá;
Salmo 78 [Salmo 79:1] Oh Dios, los gentiles han invadido tu heredad;
Salmo 81 [Salmo 82:8] Levántate, oh Dios, juzga la tierra;
Salmo 83 [Salmo 84: 1, 2, 7] ¡Cuan amables son tus moradas, oh Jehová
de los ejércitos!
Salmo 85 [Salmo 86:8-10] Oh Señor, ninguno hay como tú entre
los dioses,
Salmo 86 [Salmo 87:1-3] Su cimiento está en el monte santo.
Salmo 88 [Salmo 89:1, 5, 19, 20] Las misericordias de Jehová cantaré
perpetuamente. &c.
Fol. 9 vuelto + Salmo 91 [Salmo 92:1, 13-15] Bueno es alabarte, oh Jehová,
Salmo 92 [Salmo 93:1,5] Jehová reina; se vistió de majestad;
Salmo 95 [Salmo 96:1, 3-5, 7-10] Cantad a Jehová cántico nuevo;
Salmo 96 [Salmo 97:1, 6-8] Jehová reina; regocíjese la tierra,
Salmo 97 [Salmo 98:2] Jehová ha hecho notoria su salvación;
Fol. 10 + Salmo 98 [Salmo 99:1, 2, 9] Jehová reina; tiemblan los pueblos.
Salmo 99 [Salmo 100:1] Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra. &c. Salmo 101 [Salmo 102:13, 15, 16, 21] Te levantarás y tendrás misericordia
de Sión,
Salmo 104 [Salmo 105:1, 7] Alabad a Jehová, invocad su nombre;
Salmo 105 [Salmo 106:1, 47] Alabad a Jehová, porque él es bueno;
Salmo 107 [Salmo 108:3-7] Te alabaré, oh Jehová, entre los
pueblos;
Fol. 10 vuelto Salmo 112 [Salmo 113:2-4] Sea el nombre de Jehová bendito
Salmo 113 [Salmo 115:1-5] No a nosotros, oh Jehová, no a nosotros,
Salmo 115 [Salmo 116:16-19] Tú sueltas mis ligaduras.
Salmo 116 [Salmo 117:1, 2] Alabad a Jehová, naciones todas;
Salmo 121 [Salmo 122:1, 2] Yo me alegré cuando me dijeron:
Salmo 125 [Salmo 126:1, 2] Cuando Jehová hizo volver la cautividad
de Sión,
Fol. 11 Salmo 127 [Salmo 128:1, 5, 6] Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová,
Salmo 128 [Salmo 129:4, 5] Jehová es justo;
Salmo 131 [Salmo 132:1, 6, 7, 12, 13] Tenle en cuenta, oh Jehová, a David,
Salmo 133 [Salmo 134:1-3] Mirad, bendecid a Jehová,
Salmo 134 [Salmo 135:1, 2, 21] Alabad el nombre de Jehová;
Salmo 135 [Salmo 136:1-3] Alabad a Jehová, porque él es bueno.
&c.
Fol. 11 vuelto Salmo 137 [Salmo 138:1, 2, 4] Delante de los dioses te cantaré salmos.
Salmo 144 [Salmo 145:10-13] Te alaben, oh Jehová, todas tus obras,
Salmo 145 [Salmo 146:1, 2, 10] Alaba, oh alma mía, a Jehová.
Salmo 147[:12] Alaba a Jehová, Jerusalén;
Salmo 148[:1, 11-13] Alabad a Jehová desde los cielos. &c.
Salmo 149[:1, 2] Cantad a Jehová un cántico nuevo.
&c.
Salmo 150[:6] Todo lo que respira alabe a JAH. Amén. Fol. 12 + Oración de Salomón: Eclesiástico 36 Ten piedad, Señor, del pueblo llamado con tu nombre, de Israel, a quien igualaste con el primogénito. Ten compasión de tu santa ciudad, de Jerusalén, lugar de tu reposo. Llena a Sión de tu alabanza, y de tu gloria tu santuario. Da testimonio a tus primeras criaturas, mantén las profecías dichas en tu nombre. Da su recompensa a los que te aguardan, y que tus profetas queden acreditados. Escucha, Señor, la súplica de tus siervos, según la bendición de Aarón sobre tu pueblo (y dirígenos por la senda de la justicia). Y que todos los de la tierra reconozcan que tú eres el Señor, el Dios eterno.43 Haré semejante a éste mi siervo
Fol. 12 vto. + Isidoro [de Sevilla], Etimologías, Libro
7,
Los géneros de profecías son siete. El primer género es la mente en estado extático, como en el caso de Pedro cuando le sobrevino un éxtasis y vio descender del cielo un vaso con varios animales.44 El segundo género es la visión, como en el caso de Isaías que dice: «Vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime».45 El tercer géne-ro es el sueño, como en el caso de Jacob cuando en un sueño vio una escalera que estaba apoyada en el cielo.46 El cuarto género es mediante una nube, como en el caso de Dios que habló a Moisés y a Job después de sus su-frimientos. El quinto género es la voz del cielo, como la que habló a Abraham, diciendo: «No extiendas tu mano sobre el muchacho»;47 y la voz que le dijo a Saulo en el camino: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?»48 El sexto género es por medio de la parábola, como en el ca-so de Salomón en los Proverbios, y Balaam, cuando fue llamado por Balac. El séptimo género es la plenitud del Espíritu Santo, como en el caso de la mayoría de los profetas. Sigue Algunos dijeron que son tres los géneros de la visión profética: uno según los ojos del cuerpo, &c.; otro según el espíritu, por el que se forma una imagen de las cosas que sentimos por medio del cuerpo, &c.; el tercer género de visión no involucra los sentidos corporales ni aquella parte del alma con la que se captan las imágenes de las cosas corporales, sino más bien la intuición de la mente con la que se percibe la verdad. &c. en el mismo lugar. Fol. 13 + Rabí Samuel,49 &c. En una epístola, o carta trasladada de arávigo en rromançe, la qual embió el rrabí Samuel de Israel, natural de la çibdad de Fis, a maestre Ysaach, rrabbí de la synagoga de Marrucos &c., los quales después fueron buenos y fieles christianos. Capítulo 16 Señor myo maestro. Como nos entre nos, et yo entre my leo, & nos leemos que so & que somos fijos de Jacob patriarcha, mucho he pavor que sea complido en nos aquello, que es dicho por la boca de Ysaías en el capítulo XXX: «Matar te ha Dios, o Israel, et llamará sus siervos por otro nombre».50 Temor he, señor, que aquellos siervos son los gentiles, a los quales deve ser puesto aquel nombre, segund que diçe Moysén: «Serán los gentiles a la cabeça, et el pueblo incrédulo a la cola»;51 segund que nos somos, ya son más de mill años. Aun de los gentiles diçe Hieremías en el capítulo VI: «Fenchir se ha la tierra de Dios, & sobrará asy como la agua del mar».52 Et d’ellos diçe Salomón en el 3 libro de los Rreyes en el capítulo XLVIII en la su oratión assy: «Señor Dios, quando veniere el avenediso, et el de tierra agena a la sancta Casa tuya, et llamare ay el tu sancto nombre muy bendito, oyr lo has, Señor myo, porque todas las cosas aprendan te-mer el tu nombre, assy como el tu pueblo de Ysrael».53 ¿Pues, señor myo, en qué nos gloriamos, & porqué menospretiamos los gentiles, pues que Salomón los façe partiçipantes del temor del Señor, & de la Casa sancta suya, et por ventura Dios nos desechó a nos de aquella su sancta Casa, assy como nos dixo? Et aun d’estos gentiles dise Moysén en el IIII libro de la ley: «Esto dise el Señor: fenchir se ha todo la tierra de la gloria del Señor»;54 & d’ellos dise David en el psalmo XXI: «Ante ti vernán, et convertir se han al Señor todos los fines de la tierra».55 Esso mismo diçe Isaías en el capítulo 55: «O Casa sancta, vino la tu lumbre, & la gloria del Señor sobre ti es nasçida; andarán las gentes en la tu lumbre».56 Señor myo, ¿quién son Fol. 13 vuelto
los que venieron a la Casa del Señor, sy non las gentes estrañas, que erravan al Señor, adorando los ydolos? Et non solamente las gentes, mas aun los príncipes d’ellos, et de los quales dixo que andarían en la lumbre de la sancta Casa, nos andamos errados d’ella ya son más de mill año[s]. Otrosy diçe este mesmo Isaías en el capítulo LXV: «Cata que la gente, que non sabías, llamarás, et las nationes, que te non cognosçieron, vernán a ti»;57 segund que de fecho paresçe, son ya más de mill años; ca el Christo, que fué embiado, seguía la ley, que nos fué da-da, vino a las gentes, que ley non supieron, et advenieron, & él les dió ley nueva, & pura, & sancta; & por esto diçe Isayas en el capítulo XLII: «Concordaron las gentes & los rreyes d’ellas, & aiuntáronse en la Casa del Señor», & non tiene assy este passo la nuestra transladitión. Et aun, señor myo, temo que [de] aquellos fué dicho lo que se lee en este mesmo capítulo, que diçe: «Adiuntadvos, & venid todos los de los gentiles, que fuestes salvos por Dios».58 Et d’ellos diçe otra ves Isaías en el capítulo LXIIII: «Buscaron a my los que preguntavan por my, & falláro[n]me los que me buscavan».59 Et más diçe Hieremías en el capítulo III: «Aiuntarse an todas las gentes en el nombre del Señor en la Casa sancta, & non andarán más en la maldad de sus corazones».60 Et diçe más Hieremías en el capítulo XVI: «Ahé Dios, Señor myo, et Dios myo, a ti vernán todos desde de los postrimeros fines de la tierra, et dirán: non heredaron los nuestros padres, sy non mentira & maldad»61 & aun d’estos mesmos gentiles diçe Sophonías propheta en el capítulo III: «Otorgado es que las gentes que fablen en el nombre del Señor & que lo sirvan en ombro uno, & que lo sirva todo omen en su lugar, & todas las yslas de la tierra».62 Esso mismo dixo Zacharías propheta en el capítulo II: «Allégrate, Casa de Syón, que yo verné a ti, et moraré en medio de ti. En aquel día de allegarán a Dios las gentes en su muchedumbre».63 Fol. 14 + Diçe aun este mesmo propheta en el capítulo 8: «Esto dise el Señor de las huestes: Vernán gentes muchas de muchos lugares, & dirá el varón a su veçino: vamos, & busquemos al Señor en bien».64 Et, my señor, estas prophetías complidas son, & cómplense oy a los nuestros ojos; ca, señor, claramente vees como todos los pueblos et todas las lenguas leen los libros de la ley de & los prophetas, et el Psalterio, & desechados ya los ydolos, en que ni[n]guno d’ellos cree por la doctrina de Moysén y de Aaón, que creieron aquel Justo, del qual dice el propheta Abacuch en el capítulo 3: «Saliste, Señor, en salud del tu pueblo con el tu Christo».65 Idem Rabí Samuel, Capítulo 17 Temo, mi señor, que Dios vençedor vivificó et dió vida a estas gentes por la su fe, & él nos mató a nos con la incredulidat & dureza, segund qu’él dise por la boca de Isaías en el capítulo LXV; onde dise assy: «Esto dise el Señor: ¿porqué vos llamé, & non me rrespondistes? Los mys siervos comerán, & vos fambrearedes; catad, que los mys siervos veverán, & vos peresceredes de sed; los mys siervos se alegrarán en alegría de coraçón, & vos seredes confundidos en amargura de vuestro coraçón. Et matar te ha Dios, o Israel, & llamará sus siervos por otro nombre, en el qual nombre bendiçirá aquel Dios, que es bendicho sobre la tierra. Amén».66 Et nos veemos las rredemptiones d’este nombre bendicho de Dios sobre la fas de la tierra, & veemos que a nos derramó en captiverio por todo el mundo, & por las quatro partes d’él, ya son más de mill años. Et claramente paresçe en nos el rrostro de la ira de Dios, non para castigar, mas para destruir. El aqueste es el matamiento, con el qaul amenasó Dios que nos ma-taría. Et aquestas gentes, las quales Dios llama syervos suyos, rreçebieron ya lo que Dios prometió en la ley, ante de la muerte del nuestro primero hombre, segund la orden de las palabras, que son dichas por Isaías. El la fambre la sed, que nos padesçemos, non es de pan, mas es de las orationes, que es sequedad de las nuestras ánimas, & fambre Fol. 14 vuelto + de la palabra de Dios, segund que dixo el propheta Amós en el capítulo VI.67 Et tú, señor myo, sabes esta cosa más larga & claramente que yo. Idem Rabí Samuel, Capítulo 18 Pavor he yo, señor mío maestro, que aquestas gentes han & ovieron mill años de vida después que fué muerto Israel. Las quales gentes non havían cosa de bien antes que creyesen en Dios, & en su Christo, & ellas nos fiçieron ser aquellas bestias, de las quales diçe el propheta Abacuch que non han cabdillo.68 Et aquestas gentes, después que fueron alimpiadas por la fe, han sus ayunos, & sus fiestas, & sus cerimonias de la ley nueva, & aun más todas aquellas cosas, que son contenidas en la ley vieja, quanto pertenesçe a limpiesa. Et vees, señor, como en todo lenguaje, & en todo rincón, & en todo lugar, & en oriente, & en occidente las gentes confiessan el nombre del Señor. Et non creyeron en él por Moysén, ny por alguno de los prophetas, como quier que sean studiosos en la ley, & en los libros de los prophetas, mas Dios los llamó por los discípulos del Justo, el qual salió con Dios en salud d’ellos, segund que dise Dios por la boca del propheta Abacuch.69 Aquestos discípulos de aqueste Justo fueron fijos nuestros, & de los fijos de Ysrael, los quales en otro nombre son llamados apóstolos. Et mucho me temo, señor, que aquestos son aquellos, los quales dise Dios por la boca de David en el psalmo XVIII: «En toda la tierra salió el sonido d’ellos, & en los postrimeros fines de la tierra fueron espasidas sus palabras».70 Et porque el propheta demuestra que d’estos fabló & non de nos, por tanto diçe más adelante que non será lengua, ny palabra, que non oya las voçes d’ellos. Enpero, esto non se puede complir en nuestra lengua hebraica. Ca ni[n]gunas gentes non obedesçieron a nuestros padres Moysén, Aarón, & a los otros, antes los mataron & dessecharon de sy. Enpero, las gentes saben oy a Moysén & a los prophetas, & cognoscen a Dios, & façen ley nueva, segu[n]d que los apóstolos los enseñaron &c. Fol. 15 De San Agustín Capítulo XXVI
Recuerda tu antigua misericordia, por la que desde el principio nos… &c. Hay que inquirir [estas cosas]. Fol. 15 vuelto De San Agustín Soliloquios,
Antes que me formaras en el vientre me conociste,
y antes que naciera me preordinaste conforme al beneplácito de tu
voluntad,71 tales [profecías] como fueron escritas acerca de mí
en tu libro según el secreto de tu consejo, &c.
Fol. 16 vemos que habría de ser cumplido por Cristo,
como Dios de Israel, a quien profesamos como verdadero Dios, adorado no
sólo en el pueblo que es llamado Israel, sino también adorado
entre todas las gentes; y vemos que to-dos los dioses falsos de los gentiles
han sido arrojados de sus templos y de los corazones
de los que les daban culto.
En el Libro de las Confesiones, 9 Entonces él [San Ambrosio] me dirigió al profeta Isaías, creo, porque entre los demás profetas éste es el que anuncia con mayor claridad el evangelio y la vocación de los gentiles. En el mismo Libro, 12 Háblame verazmente dentro de mi corazón, porque tú eres el que así habla; y [en cuanto a los que han negado la verdad divina] los dejaré fuera soplando en el polvo y levantando tierra contra sus ojos. Y entraré en mi habitación y te cantaré cánticos de amor, gemiendo con gemidos inenarrables en mi peregrinación, acordándome de Jerusalén, mi patria, Jerusalén, mi madre, y de ti reinando sobre ella, su ilustrador, su padre, su tutor, su marido, sus castas y fuertes delicias, y sólido gozo, y todos Fol. 16 vuelto los bienes inefables, todos a la vez; porque tú eres el único, el sumo y verdadero bien. No me apartaré hasta que, en la paz de aquella madre queridísima, Jerusalén, donde ya están las primicias de mi espíritu y de donde me viene la certeza de estas cosas, me recojas cuanto soy de esta dispersión y deformidad, y me conformes y confirmes eternamente, oh Dios mío, misericordia mía. En el mismo Libro, 13 Igualmente [a los que ministran la doctrina espiritual] se les deben [los frutos] como a las aves, por sus bendiciones que se multiplican sobre toda la tierra, ya que «por toda la tierra sale su pregón».75 Se alimentan de estas comidas aquellos que se gozan en ellas; mas no se gozan en ellas aquellos «cuyo dios es el vientre»,76 porque tampoco en aquellos que dan estas cosas, es el fruto lo que dan, sino el espíritu con que lo dan. De la Doctrina cristiana, Libro 2 Pero cualesquiera que sean llamados por los hombres, siguen siendo astros que Dios ha creado y ordenado conforme a su voluntad. Tienen un movimiento determinado, por medio del cual se distinguen y varían los tiempos. Es fácil notar, cuando alguien nace, el estado de ese movimiento, mediante el empleo de reglas inventadas y escritas por aquellos, a quienes la Sagrada Escritura condena, diciendo: «Pues si llegaron a adquirir tanta ciencia que les capacitó para indagar el mundo, ¿cómo no llegaron primero a descubrir a su Señor?»77 Fol. 17 En el mismo Libro, 3 Es fácil, repito, entender que esto se refiere a esa casa de Israel, de la cual dice el Apóstol [San Pablo]: «Mirad a Israel según la carne»,78 porque todas estas cosas el pueblo de Israel según la carne hizo y padeció. Se entiende que las otras que siguen también convienen al mismo pueblo. Pero cuando el texto comienza a decir: «Y santificaré mi gran nombre, profanado entre las naciones, el cual profanasteis vosotros en medio de ellas; y sabrán las naciones que yo soy Jehová»,79 ya debe atender el lector cómo de la especie se pasa al género. Sigue el texto que dice: «Cuando yo sea santificado en vosotros delante de sus ojos, yo os tomaré de entre las naciones, y os recogeré de todas las tierras, y os traeré a vuestro país. Esparciré sobre vosotros agua limpia, y quedaréis limpios; de todas vuestras inmundicias y de todos vuestros ídolos os limpiaré. Os daré también un corazón nuevo, y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis ordenanzas, y las pongáis por obra. Habitaréis en la tierra que di a vuestros padres, y vosotros me seréis por pueblo, y yo seré a vosotros por Dios. Y os libraré de todas vuestras inmundicias».80 Todo esto se profetizó del nuevo testamento, al cual no sólo pertenece el remanente de aquel pueblo, del que Fol. 17 vuelto se escribió en otro lugar: «Aunque el número de los hijos de Israel sea como la arena del mar, tan sólo el remanente será salvo»;81 sino también las demás naciones que fueron prometidas a sus padres, los cuales también son nuestros. Quien considere esto no dudará que aquí se prometió aquel lavamiento de la regeneración, el cual vemos ahora concedido a todas las naciones. Y lo que dice el Apóstol al recomendar la gracia del nuevo testamento, destacan-do su superioridad en comparación con la del antiguo: «Vosotros sois nuestra carta, escrita no con tinta, sino en tablas de carne del corazón»,82 lo que se refiere patentemente a otro texto del profeta que dice: «Os daré también un corazón nuevo, y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne».83 Efectivamente, la expresión del profeta «corazón de carne», que dio origen a la del Apóstol «tablas de carne del corazón», tiene intención de distinguir el corazón de piedra de la vida sensitiva, y por la vida sensitiva significa la vida intelectiva. Así pues se hace el Israel espiritual, no de una sola nación sino de todas aquellas naciones que fueron prometidas a sus padres en su simiente profetizada, que es Cristo. Por tanto se distingue este Israel espiritual de aquel Israel carnal hecho una nación por medio de la novedad de la gracia en vez de la nobleza de la patria, por medio del conocimiento en vez de la raza. Pero el profeta, bajo la inspiración divina, al hablar de aquel o a aquel viejo Israel, pasa imperceptiblemente a este nue-vo Israel, sin indicar la transición; y al hablar de éste o a éste, Fol. 18 parece que sigue hablando de aquél o a aquél. Esto no tiene intención hostil y envidiosa de hacer difícil nuestro entendimiento de la Escritura, sino de proveer un ejerci-cio medicinal para nuestro corazón. Por tanto debemos interpretar el texto, «Os traeré a vuestro país», y el que poco después parece repetirse, «Habitaréis en la tierra que di a vuestros padres»,84 no de una manera carnal como el Israel carnal, sino de una manera espiritual como el Israel espiritual. Pues la Iglesia sin mancha ni arruga, congregada de todas las naciones y que ha de reinar eternamente con Cristo, es la tierra de los bienaventurados y los vivientes; y se debe entender que la Iglesia fue dada a los padres cuando les fue prometida por la infalible e inmutable voluntad de Dios; pues por la misma firmeza de la promesa y predestinación ya fue dada, la que se creía que a su tiempo había de dárseles a los patriarcas. Asimismo el Apóstol, escribiendo a Timoteo acerca de la gracia que es dada a los santos, dice: «No conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos eternos, pe-ro que ahora ha sido manifestada mediante la aparición de nuestro Salvador Jesucristo».85 Dice que la gracia fue dada cuando aún no existían aquellos a quienes se había de dar, porque en la disposición y predestinación de Dios, ya fue hecho lo que debía hacerse en su tiempo, el cual, según dice, «ha sido manifestado». Aunque esto pueda entenderse también de la tierra del siglo futuro, cuando habrá un cielo nuevo Fol. 18 vuelto y una tierra nueva, en la que no podrán habitar los injustos. Y por eso con razón se les dice a los píos que ésta es la tierra de ellos, ya que ninguna parte será de los impíos, porque la misma fue dada de modo semejante cuando se prometió que se había de dar. En el Libro 1, Del consenso de los evangelistas,
Capítulos 26, 28, 29, 30, 31, 32, 33,
(En el margen izquierdo) La India está en
el extremo de la tierra, en el oriente, y España con Etiopía
en el occidente; en medio está el mar Océano. Ya los indios
vienen y destruyen los ídolos.) En todos los capítulos ya
citados dijo muchas cosas de los judíos y de las cosas que habían
de suceder; de las que no he escrito por su prolijidad; sin embargo traeré
aquí algunas a la memoria.
Fol. 19 y para que no se supusiera que estas cosas fueron
compuestas por nosotros, lleva por todas partes los libros de nuestros
profetas, y por eso el enemigo de nuestra fe ha sido hecho testigo a nuestra
verdad. ¿Cómo pueden decir, discutiendo tontamente como necios,
que los discípulos de Cristo enseñaron lo que no aprendieron
de Cristo, puesto que han destruido la superstición de los dioses
gentiles y de sus imágenes? ¿Acaso puede decirse que los
discípulos de Cristo fingieron esas profecías que ahora se
leen en los libros de los enemigos de Cristo? ¿Quién ha derrocado
esto, sino el Dios de Israel? Fue dicho a este mismo pueblo por medio
de las voces divinas que hablaron a Moisés: «Oye, Israel:
Jehová es nuestro Dios, Jehová uno es».87 «No
te harás imagen ni ninguna semejanza de lo que hay arriba en el
cielo, ni abajo en la tierra».88 Y a fin de que destruyera aquellas
cosas al recibir poder para ello, fue dado este mandamiento: «No
te inclinarás a sus dioses, ni los servirás, ni harás
como ellos hacen; antes los destruirás del todo, y quebrarás
totalmente sus estatuas».89
Fol. 19 vuelto es Dios con nosotros».91 Por tanto el Dios
de Israel que prohibió el culto a otros dioses, que prohibió
la fabricación de ídolos, que mandó su destrucción,
que dijo por el profeta que las naciones gentiles de los extremos de la
tierra dirían: «Ciertamente mentira fue la herencia de nuestros
padres; vanidad y cosas sin provecho».92 Este mismo Dios por el nombre
de Cristo y la fe de los cristianos mandó, prometió y ejecutó
el derrumbamiento de todas estas supersticiones. En vano, pues, miserables,
porque se les prohibe blasfemar de Cristo aun por sus propios dioses, es
decir, por los demonios que temen el nombre de Cristo, quieren hacer ajena
de él esta doctrina, por la que los cristianos disputan contra los
ídolos y erradican todas las religiones falsas de donde pueden.
Fol. 20 asoladas. No temas, pues no serás confundida; y no te avergüences, porque no serás afrentada, sino que te olvidarás de la vergüenza de tu juventud, y de la afrenta de tu viudez no volverás a acordarte. Porque tu marido es tu Hacedor; Jehová de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel; Dios de toda la tierra será llamado».95 En el Libro 2, Capítulo 77, Del consenso
Así pues lo que dice Mateo: «Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin».96 Y respecto al mismo tema Marcos lo relata así: «Pero primero debe ser proclamado el evangelio a todas las naciones».97 No dijo, «y entonces vendrá el fin»; pero indica lo mismo cuando emplea la palabra «primero», como en «Pero primero debe ser proclamado el evangelio a todas las naciones». En los dos lugares significa «primero», es decir, antes de que venga el fin. Asimismo Mateo dice: «Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación de la desolación, anunciada por medio del profeta Daniel (el que lea, entienda)».98 Marcos, a su vez, dice: «Pero cuando veáis la abominación de la desolación de que habló el profeta Daniel erigida donde no debe (el que es-té leyendo, que lo entienda)»;99 por medio de ese cambio de palabras, expuso la misma sentencia, pues en efecto «donde no debe» quiere decir que no debía estar en el lugar santo. Sin embargo Lucas no dice, «Cuando veáis en el lugar santo la abominación de la desolación» ni «donde no debe». En cambio dice: Fol. 20 vuelto «Pero cuando veáis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su desolación ha llegado».100 Por tan-to estará entonces la abominación de la desolación en el lugar santo. Por su parte Mateo afirma: «Entonces los que estén en Judea, huyan a los montes. El que esté en la azotea, no descienda para tomar nada de su casa; y el que esté en el campo, no vuelva atrás para tomar su capa».101 Esto también relata Marcos casi con las mismas palabras. Pero Lucas dice: «Entonces los que estén en Judea, huyan a los montes».102 Concuerda con los otros dos, pero lo restante de otro modo, pues dice a continuación: «Y los que en medio de ella [Jerusalén], váyanse; y los que estén en los campos, no entren en ella. Porque éstos son días de venganza, para que se cumplan todas las cosas que están escritas».103 En el Libro 3, Capítulo 25 Después de aquel reproche, sigue el mismo Marcos: «Y les dijo: Id por todo el mundo y proclamad el evangelio a toda criatura. El que crea y sea bautizado, será salvo; pero el que no crea, será condenado».104 Por tanto, habían de predicar que el que no creyera sería condenado. Fol. 21 + En el Evangelio según Marcos, Capítulo 16[:15] Id por todo el mundo y proclamad el evangelio a toda criatura &c., como ya citado. Mateo, Capítulo 24[:14] Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones &c. Glosa [Nicolás de Lyra]:105 «Y será predicado el evangelio del reino», esto es, el evangelio de Cristo que conduce al reino de los cielos &c. «En todo el mundo»: es evidente que antes de la destrucción de la ciudad [Jerusalén] por Tito y Vespasiano, el evangelio fue predicado en las tres partes del mundo, es decir, en Asia, África y Europa, pues viviendo todavía Pedro, la fe fue predicada en Italia &c. Hay que inquirir [estas cosas], si le place a uno. Sigue la misma Glosa «Para testimonio a todas las naciones», como si dijera: para esto la fe había de ser predicada en todo el mundo a fin de que el testimonio de Cristo fuera oído entre todas las gentes, según lo que fue dicho a los apóstoles en el primer capítulo de los Hechos: «Me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra».106 Sigue la misma Hay que tomar en consideración que otra predicación del evangelio ha de tener lugar entre todas las gentes en cuanto a la eficacia, de modo que todas las gentes reciban la fe de Cristo; y esto acontecerá en la consumación del mundo. Nota Pues se origina la cuestión: ¿De qué modo se predica-rá el evangelio de Cristo por todo el mundo, o de qué modo falta todavía por predicarse; hay que referirse al comentario del Tostado107 sobre el capítulo 24 de Mateo, cuestión 46 en su totalidad &c. Fol. 21 vuelto + Mateo, Capítulo 28[:18-20] Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y sobre la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos en todas las na-ciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todas las cosas que os he mandado». Salmo 71 [Salmo 72:8] Dominará de mar a mar, y desde el río hasta los confines de la tierra. Glosa [Nicolás de Lyra]. Esto es, sobre toda la tierra rodeada por el mar. Aunque el océano sea un solo mar, sin embargo según sus diversas partes es nombrado de varios modos: mar oriental en la parte del oriente, así como en la parte del austro y del aquilón. En todas estas tierras algunos recibieron la fe de Cristo me-diante la predicación de los apóstoles y los otros discípulos, según lo susodicho sobre el Salmo 18 [Salmo 19:4] que lo expone así: «Pero por toda la tierra salió su pregón» &c. «Y desde el río», a saber, del paraíso terrestre, «hasta los confines de la tierra», esto es, hasta los términos del orbe, constituido por un círculo alrededor de la tierra. Y estos «términos» se extenderán hasta el último cielo, así pues de una manera tan grande se extenderá el poder de Cristo. Por eso, Mateo dijo en el último capítulo, como ya mencionado: «Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y sobre la tierra». &c. como ya citado. Fol. 22 + San Agustín en el Libro
Este Dios, a quien ninguno de ellos [los dioses
falsos], como dije, se atrevió a negar que era verdadero Dios, por
sus vates, es decir, por sus profetas, predijo con abierto anuncio, mandó
con manifiesto poder, y cumplió con clara verdad que ellos eran
dioses falsos que habían de ser completamente abandonados, que sus
templos, imágenes y altares habían de ser derribados.
+ Lo ya citado es de Agustín. A través de todo aquel librito, se declara cada una de estas cosas con más claridad, y que yo omito a causa de la brevedad. Fols. 22 vuelto, 23, 23 vuelto (están en
blanco).
Fol. 24 Pedro de Aliaco, Cardenal110 En el Libro de las leyes y las sectas, Capítulo 4 En quinto lugar pone este doctor lo que con certeza dicen los astrónomos acerca de la destrucción de la ley de Mahoma; pues según lo que dijo Albumazar,111 esa ley no puede durar más de seiscientos noventa y tres años, y sólo durará aquel tiempo a no ser que por alguna causa incidente se abrevie el tiempo y en consecuencia esa abreviación respecto al tiempo que antes fue fijado puede ser mayor o menor por las diversas causas. Y como dice este doctor entonces cuando escribió estas cosas, ya era entonces el año de los árabes 665 desde el tiempo de Mahoma, y por eso concluyó que pronto sería destruida y que esto era un gran consuelo para los cristianos, por lo cual Dios debe ser alabado por haber dado tal luz de sabiduría a los filósofos, por medio de la cual se confir-ma y se corrobora la ley de la verdad, y por medio de la cual percibimos que los enemigos de la fe deben ser destruidos. Y esta sentencia concuerda con la Escritura que dice en el Apocalipsis que dice que el número de la bestia es 663,112 el cual número es menor que el predi-cho por treinta años. Pero en muchos lugares se vela alguna parte del número completo, pues así es la manera de la Escritura, como dice Beda113 y esto tal vez quiso Dios que no fuera expresado totalmente, sino que fuera ocultado de algún modo como las demás cosas Fol. 24 vto. que están escritas en el Apocalipsis; porque acaso antes del último tiempo que para esta secta determina Albumazar según su causa principal, acontecerá que los sarracenos serán destruidos, o por los tártaros o por los cristianos, como ya entonces la mayor parte de los sarracenos había sido destruida por los tártaros, y asimismo la capital de su reino que fue Bagdad y el Califa que fue como su papa. Pero no obstante aunque ya haya pasado mucho tiempo desde entonces, sin embargo la experien-cia enseña que todavía no ha sido destruida esa secta de la perdición, sino que ¡oh dolor! muchas veces y en gran manera se envalentona contra los cristianos, por lo que se demuestra que la certeza en esta opinión es frágil y exigua, o sin valor. En sexto lugar, este doctor dice que puesto que creemos que después de la ley de Mahoma, ninguna secta vendrá excepto la ley del Anticristo, y asimismo los astrónomos están de acuerdo en esto, a saber, que habrá algún personaje poderoso que establecerá una ley fea y mágica después de la de Mahoma, que suspenderá todas las otras;114 así que sería muy útil a la Iglesia de Dios considerar el tiempo de esta ley, si vendrá en seguida después de la destrucción de la ley de Mahoma, o mucho más tarde. Y el filósofo Ético115 dice en su Cosmografía que la gente que fue encerrada dentro de las puertas caspias irrumpirá en el mundo y se encontrará con el Anticristo y lo llamará Fol. 25 el dios de los dioses. Pues bien, efectivamente, como dice: los tártaros que estaban dentro de aquellas puertas, ¿de dónde salieron? Porque aquellas puertas fueron rotas, según lo que fue relatado por algunos cristianos que pasaron por medio de ellas. Por tanto esto indica un signo de la próxima venida del Anticristo, de donde concluyendo, dice: sé que si la Iglesia estudiara cuidadosamente el texto sagrado y las profecías sagradas de Sibila,116 Merlín,117 Aquila118 y Joaquín119 y de muchos otros, así como las historias y los libros de los filósofos, y mandara considerar las vías de la astronomía, descubriría suficiente suposición y mayor certeza del tiempo del Anticristo. Pero el dicho de Cristo parece oponerse a esto: «No os toca a vosotros conocer los tiempos o las sazo-nes que el Padre puso en su sola potestad»,120 y a esto: «Pero de aquel día y de aquella hora nadie sabe &c.»121 Pues lo que haya de decirse sobre estas cosas, no es propio que lo defina esta obra, pero he tratado de esta materia en un sermón sobre «La venida del Señor», según el texto: «Sabed que está cerca el reino de Dios».122 En los Veinte discursos, Verbo 11123 Agustín, en la segunda parte de La Ciudad de Dios [Libro 22, Capítulo 30], donde dice que en su tiempo transcurrían los últimos espacios del sexto milenio de los años del mundo, donde incidentalmente es de notar que Agustín, no a manera de afirmación, como algunos creyeron, sino tan sólo a manera de recitación, Fol. 25 vuelto pone esa opinión que dice que Dios dividió la primera creación en seis días a fin de significar que todas las cosas que dispuso hacer en el curso de toda la duración de este mundo, cumpliría a lo largo de seis milenios de años. Y puesto que efectivamente refuta esa opinión de un modo afirmativo en muchos lugares y especialmente, como ya se ha dicho, en el fin del ya citado libro La Ciudad de Dios; igualmente refuta otra opinión en el título del Salmo 6, la de aquellos que creyeron que la venida del Señor para el juicio tendría lugar después de siete mil años desde Adán, como si los siete mil años transcurrieran como siete días, y después ese [restante] tiempo viniera repentinamente como el día octavo. Sin embargo, qué se debe mantener universalmente en cuanto a tales conjeturas, expliqué con bastante probabilidad hace poco en un sermón «La venida del Señor» sobre el texto, «Sabed que está cerca el reino de Dios». Pero, poniendo a un lado esas cosas, volvamos al propósito. En la Elucidación de la concordia de la astronomía con la teología,124 en Verbo 10 Desde la creación de Adán hasta Cristo, según [el rey] Alfonso [X], hay 5343 años y 308 días. En el Libro de la concordia de la verdad astronómica
y de la narración histórica,125
Después de las ya mencionadas diez revoluciones de Saturno, se siguieron Fol. 26 otras diez, las que fueron completadas aproximadamen-te en el año 1189 después de Cristo. Alrededor de aquel tiempo Inocencio III, glorioso por sus muchas buenas obras, ocupaba dignamente la cátedra de Pedro. En su tiempo fue ocupada Constantinopla por los francos y los venecianos, al igual que una multitud innumerable de sarracenos, levantándose contra los hispanos, dejaron en confusión a su patria. En ese tiempo Letonia126 fue convertida en su mayoría a la fe. En el año décimo séptimo de su pontificado se celebró en Roma un Concilio general127 a favor de la ayuda fiel de la Tierra Santa; también fueron promulgados otros decretos de mucha utilidad respecto al estado de la Iglesia universal; y fue condenado el libelo del abad Joaquín128 que compuso contra el maestro Pedro Lombardo;129 además también Amalarico130 a causa de su doctrina herética. Sin embargo, no fue condenada la doctrina del dicho abad Joaquín, que floreció en Calabria y escribió muchos libros útiles. Porque cuando los reyes y príncipes le pidieron informes sobre la peregrinación que habían de hacer a la Tierra Santa, predijo que poco les aprovecharía, puesto que el tiempo propicio todavía no había llegado. En ese tiempo imperaba Federico I,131 que generoso, vigoroso y elocuente, fue glorioso en todo. En el Libro de la concordia de la verdad astronómica
y de la narración histórica,
Pero considerando que hemos hablado del la venida del Anticristo, Fol. 26 vuelto hay que mencionar que el mártir Metodio,132 de quien habla Jerónimo en el libro De los varones ilustres, escribió muchas cosas sobre el principio y la consumación del mundo, que dice haber recibido por la revelación divina. Entre ellas relata algunos acontecimientos precursores que habían de tener lugar a la manera de preámbulo del Anticristo. De ellos el primero es esa apostasía (dissentio) de que habla el Apóstol [Pablo] en la segunda epístola a los Tesalonicenses: «… sin que antes venga la apostasía»133 &c. Mas ya hemos tratado de esto brevemente. El segundo acontecimiento precursor es que, después que hayan sido absorbidos muchos reinos, que contendieron contra el reino de los romanos, se levanta-rán a favor de ellos contra el dominio romano los hijos de Israel, los hijos de Agar acerca de quienes profetizó Daniel. Y esto sucederá en el séptimo milenio de los años del mundo, en el que se acercará la consumación del mundo y ya no habrá más tiempo. Pero aquí hay que atender a lo que dice la historia escolástica, que Metodio contó desde Adán 200 millares (ciliades) de años, es de-cir, las edades del mundo por millares de años. El tercer acontecimiento precursor es que, a causa de los pecados de sus habitantes, la tierra de promisión sería obtenida por los hijos de Ismael, es decir, los sarracenos, aunque debiera ser tierra de los cristianos. Fol. 27 Y estas cosas sucederán a causa de las varias iniquidades, especialmente a causa del pecado de sodomía; también enumera muchos males que predijo habían de venir sobre diversos reinos y regiones. Y también aplica aquello del Apóstol: «… sin que antes venga la apostasía» &c., indicando que la apostasía es la disciplina o la corrección, por la cual serán reprendidos todos los habitantes de la tierra, de la cual sigue hablando copiosamente. El cuarto acontecimiento precursor es que en el tiempo predicho de la apostasía, esto es, de la disciplina y corrección, se disminuirá el espíritu de los santos, y muchos negarán la verdadera fe, aun sin ninguna violencia en tormentos o flagelos y se asociarán a los transgresores, como ha predicho el Apóstol acerca de ellos. Y todo esto sucederá a fin de que, mediante las tribulaciones, sean probados y manifestados los elegidos. El quinto acontecimiento precursor tendrá lugar después de la tribulación causada por los hijos de Ismael, los que alegres por sus victorias y vanagloriándose por haber desolado la Persia y la Romania, Sicilia también y la Siria, la Capadocia y la Isauria [Asia Menor], África también como Sicilia y a los que habitan cerca de Roma y las islas; y blasfemando dirán que de ninguna manera recobrarán los cristianos el despojo de nuestras manos. Entonces, de repente, la tribulación se levantará sobre ellos, y el rey de los griegos o de los romanos surgirá con gran furor desde el mar de Etiopía sobre los habitantes de la tierra de promisión, y el rey de los romanos ha de imponer Fol. 27 vuelto el yugo sobre ellos siete veces más pesado de lo que era su yugo sobre la tierra. El sexto acontecimiento precur-sor tendrá lugar después de que se hayan encendido la indignación y el furor del rey de los romanos sobre aquellos que renegaron de Cristo. Habrá paz y gran tranquilidad sobre la tierra, cual todavía no ha existido, ni habrá semejante, puesto que es la última en el fin del tiempo. Esta es aquella que el Apóstol expuso: «Cuando estén diciendo: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina»,134 acerca de la que habla Cristo en el Evangelio. El séptimo acontecimiento precursor será que, después de esa paz, entonces se abrirán las puertas del Aquilón, y saldrán las fuerzas de aquellas gentes a quienes Alejandro encerró dentro, y ante ellas se estremecerá toda la tierra y por medio de varias crueldades será corrompida y contaminada. Pero después de una semana de tiempo, cuando hayan tomado la ciudad de Joppe [Judea], el Señor enviará a uno de los príncipes de su ejército y los derribará en un momento de tiempo. El octavo acontecimiento precursor será que después el rey de los romanos descenderá y morará en Jerusalén durante una semana y media de tiempo, esto es, diez años y medio, y entonces aparecerá el hijo de la perdición. Fol. 28 falta. Fol. 29 +
Isaías 11[:10-12] Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isay, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su morada será gloriosa. Asimismo acontecerá en aquel tiempo, que Jehová alzará otra vez su mano para recobrar el remanente de su pueblo que aún quede en Asiria, Egipto, Patrós, Etiopía, Elam, Sinar y Hamat, y en las islas del mar. Y levantará pendón a las naciones, y juntará los desterrados de Israel. Isaías 14[:32] ¿Y qué se responderá a los mensajeros de las naciones? Que Jehová fundó a Sión, y que a ella se acogerán los afligidos de su pueblo. Isaías 19[:19, 20] En aquel tiempo habrá un altar para Jehová en medio de la tierra de Egipto, y un monumento a Jehová junto a su frontera. Y será por señal y por testimonio a Jehová de los ejércitos en la tierra de Egipto. &c. Isaías 25[:6, 7, 9, 10] Y Jehová de los ejércitos hará en este monte a todos los pueblos banquete de manjares suculentos, banque-te de vinos, &c. Y destruirá en este monte la cubierta con que están cubiertos todos los pueblos, y el velo que cubre a todas las naciones. &c. Y se dirá en aquel día &c.: nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación. Porque la mano de Jehová reposará en este monte. &c. al fin. Fol. 29 vuelto Isaías 27[:13] Acontecerá también en aquel día, que se tocará con gran trompeta, y vendrán los que habían sido esparcidos en la tierra de Asiria, y los que habían sido desterrados a Egipto, y adorarán a Jehová en el monte santo, en Jerusalén. Isaías 28[:22] Porque una destrucción ya determinada sobre toda la tierra he oído del Señor, Jehová de los ejércitos. Isaías 30[:18, 19, 27] Dichosos cuantos esperan en él. Porque, oh pueblo que moras en Sión, en Jerusalén. &c. He aquí que el nombre de Jehová viene de lejos &c. Isaías 35[:1, 2, 9, 10] Se alegrarán el desierto y el sequedal. &c. Ellos verán la gloria de Jehová, la majestad de nuestro Dios. &c. Y los redimidos de Jehová volverán, y vendrán a Sión con alegría; habrá gozo perpetuo sobre sus cabezas. &c. Isaías 40[:1, 5, 9, 17] Consolad, consolad a mi pueblo, dice vuestro Dios. &c. Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová ha hablado. Súbete a un monte alto, tú que anuncias buenas nuevas a Sión; levanta fuertemente tu voz, anunciadora de buenas nuevas a Jerusalén. &c. Como nada son todas las naciones delante de él; y en su comparación serán estimadas como naderías y vaciedad. &c. a lo largo de todo el capítulo. Fol. 30 + Isaías 22[:20-25] En aquel día llamaré a mi siervo Eliaquim, hijo de Hilcías, y lo vestiré con tus vestiduras, y lo ceñiré con tu talabarte, y entregaré en sus manos tu autoridad; y se-rá por padre al morador de Jerusalén, y a la casa de Judá. Y pondré la llave de la casa de David sobre su hombro; y abrirá, y nadie cerrará; cerrará, y nadie abrirá. Y lo hincaré como una clavija en lugar firme; y será por asiento de honra a la casa de su padre. Colgarán de él toda la honra de la casa de su padre, los hijos y los nietos, todos los vasos menores, desde las tazas hasta toda clase de jarros. En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, la clavija hincada en lugar firme será quitada; será quebrada y caerá, y la carga que sobre ella se puso se echará a perder; porque Jehová habló. &c. Isaías 55[:1, 3-5, 13] A todos los sedientos: Venid a las aguas; y a los que no tienen dinero: Venid, comprad y comed. &c. Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros un pacto eterno, las misericordias y firmes promesas hechas a David. He aquí que yo lo di por testigo a los pueblos, por jefe y por caudillo a las gentes. He aquí, llamarás a naciones que no conociste, y naciones que no te conocían correrán a ti, por causa de Jehová tu Dios, y del Santo de Israel porque te ha honrado. &c. Y será a Jehová por memorial, por señal eterna que nunca será borrada. Fol. 30 vuelto DEL PASADO Isaías 24[:14-16] Éstos alzarán su voz, cantarán gozosos; desde el mar aclamarán la majestad de Jehová. Glorificad por esto a Jehová en los lugares de la luz; en las orillas del mar sea exaltado el nombre de Jehová Dios de Israel. De los últimos confines de la tierra oímos cánticos: Gloria al justo. Pero yo dije: ¡Mi desdicha, mi desdicha, ay de mí! Isaías 41[:1-5] Escuchadme, islas costeras, y esfuércense los pueblos; acérquense, y entonces hablen; reunámonos a juicio. ¿Quién suscitó del oriente a uno, a cuyos pasos asiste la victoria? Entregó delante de él naciones, y le hizo enseñorearse de reyes; los entregó a su espada como polvo, como hojarasca que su arco arrebata. Los siguió, pasó a salvo por un camino por donde sus pies pasan como en volandas. ¿Quién hizo y realizó esto? El que llama las generaciones desde el principio. Yo Jehová, el primero, y yo el mismo con los postreros. Las islas vieron, y tuvieron temor. Isaías 42[:1-4, 6-16] He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; él dictará justicia a la naciones. No gritará, ni alzará su voz, ni la hará oír Fol. 31 en las calles. No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humea; de acuerdo con la verdad hará justicia. No se cansará ni desmayará, hasta que establezca en la tierra justicia; y las islas esperarán sus enseñanzas. Yo Jehová te he llamado en justicia, y te sostendré por la mano; te guardaré y te pondré por pacto al pueblo, por luz de las naciones, para que abras los ojos de los ciegos, para que saques de la cárcel a los presos, y se casas de prisión a los que moran en tinieblas. Yo soy Jehová; éste es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas. He aquí, se cumplieron las cosas primeras, y yo anuncio cosas nuevas; antes de que se produzcan, os las hago saber. Cantad a Jehová un cántico nuevo, su alabanza desde los confines de la tierra; los que descendéis al mar, y cuanto hay en él, las islas y los moradores de ellas. Alcen la voz el desierto y sus ciudades, las aldeas donde habita Cedar; canten los moradores de Sela, y desde la cumbre de los montes den voces de júbilo. Den gloria a Jehová, y declaren su alabanza en las islas. Jehová saldrá como un valiente, y como hombre de guerra despertará celos; gritará, voceará, se mostrará fuerte contra sus enemigos. Desde hace mucho he callado, he guardado silencio, y me he contenido; daré voces como la que está de parto, resoplando y jadeando juntamente. Convertiré en soledad montes y collados, haré secar toda su hierba; tornaré los ríos en islas, y secaré los estanques. Y guiaré a los ciegos por camino que no conocían, les guiaré por sendas que no habían conocido; delante de ellos cambiaré las tinieblas en luz, y lo escabroso en llanura. Estas cosas son las que he decidido hacer, y no las dejaré sin realizar. Fol. 31 vuelto Isaías 43[:1-7] Pero ahora, así dice Jehová, el Creador tuyo, oh Jacob, y el Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te he rescatado; te he llamado por tu nombre; mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama prenderá en ti. Porque soy Jehová, tu Dios, el Santo de Israel, tu Salvador; a Egipto he dado por tu rescate, a Etiopía y a Sebá por ti. Porque a mis ojos eres de gran estima, eres honorable, y yo te amo; daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida. No temas, porque yo estoy contigo; del oriente traeré tu descendencia, y del occidente te recogeré. Diré al norte: Da acá; y al sur: No retengas; trae de lejos mis hijos, y mis hijas desde los confines de la tierra, todos los llamados de mi nombre. &c. Isaías 44[:1-3, 23, 25-28] Ahora, pues, escucha, Jacob, siervo mío,
y tú, Israel, a quien yo escogí. Así dice Jehová,
Hacedor tuyo, y el que te formó desde el vientre, el cual te ayudará:
No temas, siervo mío Jacob, y tú, Jesurún, a quien
yo escogí. Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y
ríos sobre la tierra árida; derramaré mi Espíritu
sobre tu descendencia, y mi bendición sobre cuanto nazca
de ti. &c.
Fol. 32 prorrumpid, montes, en alabanza, y el bosque, con to-do árbol que en él está; porque Jehová redimió a Jacob, y en Israel será glorificado. &c. [Yo soy Jehová], que trastorno a los sabios, y desvanezco su sabiduría. Yo, el que confirma la palabra de su siervo, y cumple las predicciones de sus mensajeros; el que dice de Jerusalén: Será habitada; y de las ciudades de Judá: Serán reconstruidas, y reedificaré sus ruinas; que dice a las profundidades: Secaos, y haré secar tus ríos; que dice de Ciro: Es mi pastor, y cumplirá todo lo que yo quiero, al decir a Jerusalén: Serás edificada; y al templo: Serán echados tus cimientos. Isaías 45[:1-6] Así, dice Jehová a su ungido, a Ciro, al cual tomé yo por su mano derecha, para sujetar naciones delante de él y desatar lomos de reyes; para abrir delante de él las puertas, y las puertas no se cerrarán: Yo iré delante de ti, y enderezaré los lugares torcidos; quebrantaré las puertas de bronce, y haré pedazos los cerrojos de hierro; y te daré los tesoros escondidos, y los secretos muy guardados, para que sepas que yo soy Jehová, el Dios de Israel, que te llamo por tu nombre. Por amor de mi siervo Jacob, y de Israel mi escogido, te llamé por tu nombre; te puse sobrenombre aunque no me conociste. Yo soy Jehová, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mí. Yo te ceñí, aunque tú no me conociste, para que se sepa desde el nacimiento del sol, y hasta donde se pone, que no hay más que yo. &c. Fol. 32 vuelto Isaías 46[:10-13] Mis planes permanecerán, y haré todo lo que quiero; que llamo desde el oriente al ave de presa, y de tierra lejana al varón de mi consejo. Yo hablé, y lo haré venir; lo he decidido, y también lo haré. Escuchadme, duros de corazón, que estáis lejos de la justicia: Haré que se acerque mi justicia; no se alejará, y mi salvación no se detendrá. Y pondré salvación en Sión; mi gloria será para Israel. Isaías 49[:1-6] Atended, islas, y escuchad, pueblos lejanos. Jehová me llamó desde el vientre, desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria. Y puso mi boca como espada aguda, me escondió en la sombra de su mano; y me puso por saeta bruñida, me guardó en su aljaba; y me dijo: Mi siervo eres, oh Israel, porque en ti me gloriaré. Pero yo dije: Porque estimado seré en los ojos de Jehová, y el Dios mío será mi fuerza; dice: Muy poca cosa es para mí que tú seas mi siervo para levantar las tribus de Jacob, y para que restaures el remanen-te de Israel; también te daré por luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta los confines de la tierra. &c. Isaías 51[:1-13, 16-18, 22, 23] Oídme, los que seguís la justicia, los que buscáis Fol. 33 a Jehová. Mirad a la piedra de donde fuisteis cortados, y al hueco de la cantera de donde fuisteis arrancados. Mirad a Abraham vuestro padre, y a Sara que os dio a luz; porque cuando no era más que uno solo, lo llamé, y lo bendije y lo multipliqué. Ciertamente consolará Jehová a Sión; consolará todas sus soledades, y cambiará su desierto en paraíso, y su soledad en huerto de Jehová; se hallarán en ella alegría y gozo, alabanza y voces de canto. Estad atentos a mí, pueblo mío, y prestadme oído, nación mía; porque de mí saldrá la ley, y mi justicia para luz a los pueblos. Inminente cercana está mi justicia, ha salido mi salvación y mis brazos juzgarán a los pueblos; a mí me esperarán los de las islas, y en mi brazo pondrán su esperanza. Alzad a los cielos vuestros ojos, y mirad abajo a la tierra; porque los cielos se desvanecerán como humo, y la tierra se desgastará como ropa de vestir, y de la misma manera perecerán sus moradores; pero mi salvación será para siempre, mi justicia no será abolida. Escuchadme, los que conocéis justicia, el pueblo en cuyo corazón está mi ley. No temáis afrenta de hombre, ni desmayéis por sus ultrajes. Porque como a vestidura se los comerá la polilla, como a lana se los comerá el gusano; pero mi justicia permanecerá perpetuamente, y mi salvación Fol. 33 vuelto por todas las generaciones. Despiértate,
despiértate, vístete de poder, oh brazo de Jehová;
despiértate como en el tiempo antiguo, en las generaciones pasadas.
¿No eres tú el que quebrantó a Ráhab, y el
que atravesó al dragón? ¿No eres tú el que
secó el mar, las aguas del gran abismo; el que transformó
en camino las profundidades del mar para que pasaran los rescatados? Ciertamente
volverán los redimidos de Jehová; volverán a Sión
cantando, y habrá gozo perpetuo sobre sus cabezas; rebosarán
gozo y alegría, y el dolor y el gemido huirán. Yo, yo soy
vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas
temor del hombre, que ha de morir, y del hijo del hombre, destinado a fenecer
como heno? Y ya te has olvidado de Jehová tu Hacedor, que extendió
los cielos y echó los cimientos de la tierra; &c.
Fol. 34 beberás. Yo lo pondré en mano de tus angustiadores. &c. Isaías 52[:1-3, 7-15] Despierta, despierta, vístete de poder, oh Sión; vístete tus ropas de gala, oh Jerusalén, ciudad santa; porque nunca más vendrá a ti el incircunciso ni el inmundo. Sacúdete el polvo; levántate y siéntate, Jerusalén; suelta las ataduras de tu cuello, cautiva hija de Sión. Porque así dice Jehová: De balde fuisteis vendidos; por tanto, sin dinero seréis rescatados. &c. ¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae buenas nuevas, del que publica salvación, del que dice a Sión: Tu Dios reina! ¡Escucha! Tus atalayas alzan la voz, juntamente dan voces de júbilo; porque ojo a ojo verán que Jehová retorna a Sión. Prorrumpid a una en gri-tos de júbilo, y cantad, soledades de Jerusalén; porque Jehová ha consolado a su pueblo, ha rescatado a Jerusalén. Jehová desnudó su santo brazo ante los ojos de todas las naciones, y todos los confines de la tierra verán la salvación de nuestro Dios. Apartaos, apartaos, salid de ahí, no toquéis cosa inmunda; salid de en medio de ella; purificaos los que lleváis los utensilios de Jehová. Porque no saldréis a la desbandada, ni iréis huyendo; porque Jehová irá delante de vosotros, y el Dios de Israel será vuestra retaguardia. He aquí que mi siervo será prosperado, Fol. 34 vuelto será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto. Así como se asombraron de ti muchos (de tal manera fue desfigurado su aspecto que no parecía hombre, y su figura no era como la de los hijos de los hombres), así sorprenderá él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y comprenderán lo que jamás habían oído. Isaías 57[:13] Pero a todos ellos se los llevará el viento, un soplo los arrebatará; mas el que en mí confía poseerá la tierra y heredará mi santo monte. Isaías 59[:18-20] El pago dará a los de las islas. Y temerán desde el occidente el nombre de Jehová, y desde el nacimiento del sol su gloria; porque vendrá como torrente impetuoso, empujado por el soplo de Jehová. Y vendrá el Redentor a Sión. &c. Isaías 60[:1-22] Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha amanecido sobre ti. Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria. Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu amanecer. Alza tus ojos alrededor y mira, todos ésos se han juntado, y vienen a ti; tus hijos vienen de lejos, Fol. 35 y tus hijas son llevadas en brazos. Entonces verás, y resplandecerás; se maravillará y ensanchará tu corazón, porque se habrá vuelto a ti la multitud del mar, y las riquezas de las naciones habrán venido a ti. Gran caravana de camellos te cubrirá; dromedarios de Madián y de Efá; todos vendrán de Sebá; traerán oro e incienso, y proclamarán las alabanzas de Jehová. Todo el ganado de Cedar será juntado para ti; carne-ros de Nebayot estarán a tu servicio; serán ofrecidos con agrado sobre mi altar, y glorificaré la casa de mi gloria. ¿Quiénes son éstos que vuelan como nubes, y como palomas a sus ventanas? Ciertamente a mí esperarán los de las islas, y las naves de Tarsis las primeras, para traer a tus hijos de lejos, su plata y su oro con ellos, por el nombre de Jehová tu Dios, y por el Santo de Israel, que te ha glorificado. Hijos de extranjeros edificarán tus muros, y sus reyes te servirán; porque en mi ira te azoté, mas en mi buena voluntad tendré compasión de ti. Tus puertas estarán de continuo abiertas; no se cerrarán de día ni de noche, para que a ti sean traídas las riquezas de las naciones, y conducidos a ti sus reyes. Porque la nación o el reino que no te sirva perecerá; tales naciones serán del todo asoladas. La gloria de Líbano vendrá a ti, cipreses, pinos y bojes juntamente, para embellecer el lugar de mi santuario; y yo honraré el lugar de mis pies. Y vendrán a ti humillados los hijos de los que te afligieron, y Fol. 35 vuelto a las pisadas de tus pies se encorvarán todos los que te escarnecían, y te llamarán la Ciudad de Jehová, Sión el Santo de Israel. En vez de estar abandonada y aborrecida, tanto que nadie pasaba por ti, haré que seas una lozanía eterna, el gozo de muchas generaciones. Y mamarás la leche de las naciones, del pecho de los reyes mamarás; y conocerás que yo Jehová soy el Salvador tuyo; y el Redentor tuyo, el Fuerte de Jacob. En vez de bronce traeré oro, y por hierro plata, y por madera bronce, y en lugar de piedras hierro; y pondré paz por tu gobierno, y justicia por tus magistrados. Nunca más se oirá en tu tierra violencia, desolación ni destrucción en tu territorio, sino que a tus muros llamarás Salvación, y a tus puertas Alabanza. El sol nunca más te servirá de luz para el día, ni el resplan-dor de la luna te alumbrará, sino que Jehová te será por luz perpetua, y el Dios tuyo por la gloria. No se pondrá jamás tu sol, ni menguará tu luna; porque Jehová te será por luz perpetua, y los días de tu luto se habrán acabado. Y tu pueblo, todos ellos serán justos, para siempre heredarán la tierra; renuevos de mi plantío, obra de mis manos en la que gloriarme. El más pequeño vendrá a ser toda una tribu; el menor, una nación fuerte. Yo Jehová, a su tiempo apresuraré su cumplimiento. Fol. 36 Isaías 62[:1-12] Por amor de Sión no callaré, y por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación brille como una antorcha. Entonces verán las gentes tu justicia, y todos los reyes tu gloria; y te será puesto un nombre nuevo, que la boca de Jehová señalará. Y serás corona de adorno en la mano de Jehová, y diadema real en la mano de tu Dios. Nunca más te llamarán Desamparada, ni tu tierra se dirá más Desolada; sino que serás llamada Hefzi-bá, y tu tierra, Beulá; porque Jehová tiene su deleite en ti, y tu tierra será desposada. Pues como un joven se dessposa con una virgen, se desposarán contigo tus hijos; y como el gozo del esposo con la esposa, así se gozará contigo tu Dios. Sobre tus muros, oh Jerusalén, he puesto guardas; todo el día y toda la noche no callarán jamás. Los que hacéis que Jehová recuerde, no reposéis, ni le deis tregua, hasta que restablezca a Jerusalén, y la ponga por alabanza en la tierra. Juró Jehová por su mano derecha, y por su poderoso brazo: Que jamás daré tu trigo por comida a tus enemigos, ni beberán los extraños el vino que es fruto de tu trabajo; sino que los que lo cosechan lo comerán, y alabarán a Jehová; y los que lo vendimian, lo beberán en los atrios de mi santuario. Pasad, pasad por la puertas; barred el camino al pueblo; allanad, allanad la calzada, quitad las piedras, alzad pendón a los pueblos. He aquí que Jehová Fol. 36 vuelto ha hecho oír hasta lo último de la tierra: Decid a la hija de Sión: He aquí tu Salvador viene; he aquí su recompensa con él, y delante de él su paga. Y les llamarán Pueblo Santo, Redimidos de Jehová; y a ti te llamarán Buscada, Ciudad no desamparada. Isaías 63[:1] ¿Quién es éste que viene de Edom, de Bosrá, con vestidos rojos?, ¿ése que es hermoso en su vestido, que marcha en la grandeza de su poder? Isaías 65[:1-5, 16-24] Me he dejado encontrar por los que no preguntaban
por mí; fui hallado por los que no me buscaban. Dije a gente que
no se llamaba por mi nombre: Heme aquí, heme aquí. Extendí
mis manos todo el día a un pueblo rebelde, el cual anda por camino
que no es bueno, en pos de sus pensamientos; un pueblo que en mi rostro
me provoca de continuo a ira, sacrificando en huertos, y quemando incienso
sobre ladrillos; que se sientan en los sepulcros, y pasan la noche en antros;
que comen carne de cerdo, y en sus ollas hay caldo de cosas abominables;
que dicen: Estate en tu lugar, no te acerques a mí, porque soy más
santo que tú. &c.
Fol. 37 y porque quedarán escondidas de mis ojos. Porque he aquí que yo crearé unos nuevos cielos y una nueva tierra; y de lo primero no habrá memoria, ni vendrá más al pensamiento. Mas gozaos y alegraos para siempre en las cosas que yo he creado; porque he aquí que yo voy a crear en Jerusalén alegría; y en su pueblo, gozo. Y me alegraré sobre Jerusalén, y me gozaré en mi pueblo; y nunca más se oirán en ella voz de llanto, ni voz de lamento. No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla; porque el más joven morirá de cien años, y el pecador de cien años será maldito. Edificarán casas, y morarán en ellas; plantarán viñas, y comerán el fruto de ellas. No edificarán para que otro habite, ni plantarán para que otro coma; porque según los días de un árbol añoso serán los días de mi pueblo, y mis escogidos disfrutarán de la obra de sus manos. No trabajarán en vano, ni darán a luz para maldición; porque son linaje de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos. Y antes que me llamen, responderé yo. &c. Isaías 66[:18-24] Porque yo conozco sus obras y sus pensamientos; tiempo vendrá en que yo juntaré a todas las naciones y lenguas; y vendrán, y verán mi gloria. Y haré Fol. 37 vuelto entre ellos una señal, y enviaré de los escapados de ellos a las naciones, a Tarsis, a Fut y Lud que disparan arco, a Tubal y a Jabán, a las islas lejanas que no oyeron de mí, ni vieron mi gloria; y publicarán mi gloria entre las naciones. Y traerán a todos vuestros hermanos de entre todas las naciones, por ofrenda a Jehová, en caballos, en carros, en literas, en mulos y en camellos, a mi santo monte de Jerusalén, dice Jehová, al modo que los hijos de Israel traen la ofrenda en utensilios limpios a la casa de Jehová. Y tomaré también de ellos para sacerdotes y para levitas, dice Jehová. Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre. Y sucederá que de mes en mes y de sábado en sábado, vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová. Y saldrán, y verán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí; porque su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará, y serán abominables a todo hombre. Jeremías 2[:10, 11] Porque pasad a las islas de Quitim y mirad; y enviad a Cedar, e informaos diligentemente, y ved si se ha hecho cosa semejante a esta. ¿Acaso alguna nación ha cambiado sus dioses, aunque ellos no son dioses? Fol. 38 Jeremías 3[:14-18] Convertíos, hijos apóstatas, dice Jehová, porque yo soy vuestro señor; y os tomaré uno de cada ciudad, y dos de cada familia, y os introduciré en Sión; y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con conocimiento y con inteligencia. Y acontecerá que cuando os multipliquéis y crezcáis en la tierra, en esos días, dice Jehová, no se dirá más: Arca del pacto de Jehová; ni vendrá al pensamiento, ni se hará mención de ella, ni la echarán de menos, ni se hará otra. En aquel tiempo llamarán a Jerusalén: Trono de Jehová; y todas las naciones se reunirán con ella en el nombre de Jehová en Jerusalén; ni andarán más tras la dureza de su malvado corazón. En aquellos días andará la ca-sa de Judá con la casa de Israel. &c. Jeremías 4[:5, 6, 16] Anunciad en Judá, y proclamad en Jerusalén,
y decid: Tocad trompeta en la tierra; pregonad a voz en grito, y decid:
Reuníos, y entrémonos en las ciudades fortificadas. Alzad
bandera hacia Sión. &c.
Jeremías 10[:9] Plata batida de Tarsis y oro de Fol. 38 vuelto Ufaz, obra de artífice, y de manos del orfebre; los visten de azul y de púrpura. Jeremías 16[:14, 15, 19] No obstante, he aquí vienen días,
dice Jehová, en que no se dirá más: Vive Jehová,
que hizo subir a los hijos de Israel de tierra de Egipto; sino: Vive Jehová,
que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra del norte, y de todas
las tierras. &c.
Jeremías 23[:4-8, 24] Y no temerán más, ni se amedrentarán, ni serán menoscabadas, dice Jehová. He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David un renuevo justo, y reinará como Rey, el cual obrará con prudencia, y hará juicio y justicia en la tierra. En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová es nuestra justicia. Por tanto, he aquí que vienen días, dice Jehová, en que no dirán más: Vive Jehová que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra de Egipto, sino: Vive Jehová que hizo subir y trajo la descendencia de la casa de Israel de la tierra del norte, y de todos los países adonde yo los había echado; y habitarán en su tierra. &c. ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra? Fol. 39 Jeremías 30[:8-10] En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, yo quebraré su yugo de tu cuello, y romperé tus coyundas, y extranjeros no lo volverán más a poner en servidumbre, sino que servirán a Jehová su Dios y a David su rey, a quien yo les levantaré. Por tanto, tú, siervo mío Jacob, no temas, dice Jehová, ni desmayes, Israel; porque he aquí que yo soy el que acudo a salvarte des-de lejos a ti, y a tu descendencia de la tierra de su cautividad. &c. Jeremías 31[:6-12] Levantaos, y subamos a Sión, a Jehová nuestro Dios. Porque así dice Jehová: Cantad por Jacob con alegría, y dad voces de júbilo a la cabeza de las naciones; anunciad, alabad, y decid: Oh Jehová, salva a tu pueblo, el remanente de Israel. He aquí que yo los haré volver de la tierra del norte, y los reuniré de los últimos confines de la tierra. &c. Vendrán con llanto, y los guiaré con plegarias, y los haré andar junto a arroyos de aguas, por camino derecho. &c. Oíd la palabra de Jehová, oh naciones, y hacedlo saber en las islas que están lejos, y decid: El que esparció a Israel lo reúne y lo guarda, como un pastor a su rebaño. Porque Jehová ha rescatado a Jacob, lo redimió de mano del que es más fuerte que él. Vendrán y darán gritos de gozo en lo alto de Sión. &c. Jeremías 33[:14-16, 19-23, 25, 26] He aquí que vienen días, dice Jehová, en que yo cumpliré Fol. 39 vuelto la buena palabra que he hablado acerca de la casa
de Israel y de la casa de Judá. En aquellos días y en
aquel tiempo haré brotar a David un Renuevo de justicia, y ejecutará
justicia y equidad en la tierra. En aquellos días Judá será
salvo, y Jerusalén [Colón: «e Israel»] habitará
segura, y se le llamará: Jehová es nuestra justicia. &c.
Fol. 40 sus cautivos, y tendré compasión de ellos. Baruc 4[:15, 23, 24, 36, 37]135 Pues él trajo sobre ellos una nación
de lejos, nación insolente, de lenguaje extraño, que no respetó
al anciano, ni del niño tuvo compasión. &c.
Baruc 5[:1-9] Jerusalén, quítate tu ropa de duelo y aflicción, y vístete para siempre el esplendor de la gloria que viene de Dios. Envuélvete en el manto de la justicia que procede de Dios, pon en tu cabeza la diadema de gloria del Eterno. Porque Dios mostrará tu esplendor a todo lo que hay bajo el cielo. Pues tu nombre se llamará Fol. 40 vuelto de parte de Dios para siempre: «Paz de la Justicia» y «Gloria de la Piedad». Levántate, Jerusalén [Colón: «Israel»], sube a la altura, tiende tu vista hacia Oriente y ve a tus hijos reunidos desde oriente a occidente, a la voz del Santo, alegres del recuerdo de Dios. Salieron de ti a pie, llevados por enemigos, pero Dios te los devuelve traídos con gloria, como un trono real. Porque ha ordenado Dios que sea rebajado todo monte elevado y los collados eternos, y colmados los valles hasta allanar la tierra, para que Israel marche en seguro bajo la gloria de Dios. Y hasta las selvas y todo árbol aromático darán sombra a Israel por orden de Dios. Porque Dios guiará a Israel con alegría a la luz de su gloria, con la misericordia y la justicia que vienen de él. Ezequiel 3[:5, 6] Porque no eres enviado a pueblo de habla oscura ni de lengua áspera, sino a la casa de Israel. No a muchos pueblos de habla oscura ni de lengua áspera, cuyas palabras no entiendas. Si a ellos te enviara, de seguro que te escucharían. Ezequiel 27[:15, 22, 35] Muchas islas estaban a tu servicio. &c. Los mercaderes de Sebá y de Ramá fueron también tus mercaderes; Fol. 41 con especiería de la mejor calidad, y con
toda piedra preciosa, y oro, vinieron a tus ferias. &c.
Ezequiel 28[:7, 25] Por tanto, he aquí que yo traigo sobre ti
extranjeros, los más feroces de las naciones. &c.
Ezequiel 32[:25] Todos ellos incircuncisos, muertos a espada. Ezequiel 34[:24] Y yo Jehová les seré por Dios, y mi siervo David será príncipe en medio de ellos. &c. Ezequiel 35[:14] Cuando toda la tierra se regocije, yo te haré una desolación. &c. Ezequiel 36[:23-29, 32-35, 37, 38] Cuando yo sea santificado en vosotros delante de sus ojos. Pues yo os tomaré de entre las naciones, y os recogeré de todas las tierras, y os traeré a vuestro país. Fol. 41 vuelto Esparciré sobre vosotros agua limpia, y
quedaréis limpios; de todas vuestras inmundicias y de todos vues-tros
ídolos os limpiaré. Os daré también un corazón
nuevo, y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré
de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón
de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré
que andéis en mis estatutos, y guardéis mis ordenanzas, y
las pongáis por obra. Habitaréis en la tierra que di a vuestros
padres, y vosotros me seréis por pueblo, y yo seré a vosotros
por Dios. Y os libraré de todas vuestras inmundicias. &c.
Ezequiel 37[:21-28] He aquí, yo voy a tomar a los hijos de Israel de entre las naciones Fol. 42 a las cuales fueron, y los recogeré de todas
partes, y los traeré a su tierra; y los haré una sola nación
en la tierra, en los montes de Israel, y un solo rey será a todos
ellos por rey; y nunca más serán dos naciones, ni nunca más
estarán divididos en dos reinos. &c.
Ezequiel 38[:8] Al cabo de muchos años vendrás a la tierra salvada de la espada, recogida de muchos pueblos, contra los montes de Israel. &c. Ezequiel 39[:25, 27] Ahora voy a hacer volver a los cautivos de Jacob, y tendré compasión de toda Fol. 42 vuelto la casa de Israel, &c.
Daniel 8[:5, 17] He aquí que un macho cabrío venía
del lado del poniente sobre la superficie de toda la tierra, pero sin tocar
el suelo. &c.
Daniel 11[:18] (En el margen izquierdo, «De la venida del
Anticristo»)
Daniel 12[:1] (En el margen izquierdo, «Este capítulo
es sobre la consumación del siglo»)
Oseas 2 [Oseas 1:10] Con todo, será el número de los hijos de Israel como la arena del mar, que no se puede medir ni contar. Y en el lugar en donde les fue dicho: Vosotros no sois pueblo mío, les será dicho: Sois hijos del Dios viviente. &c. Oseas 3[:3-5] Fol. 43 Tú me permanecerás aquí durante muchos días; no fornicarás, ni tomarás otro varón; lo mismo haré contigo. Porque durante muchos días estarán los hijos de Israel sin rey, sin príncipe, sin sacrificio, sin estela, sin efod y sin terafines. Después volverán los hijos de Israel, y buscarán a Jehová su Dios, y a David su rey; y acudirán con temor a Jehová y a su bondad en el fin de los días. Joel 2[:1, 2, 20-27] Tocad trompeta en Sión, y dad alarma en
mi santo monte. &c.
Fol. 43 vuelto Vosotros, pues, hijos de Sión, alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia con justa medida, y hace descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía, como al principio. Las eras se llenarán de trigo, y los lugares rebosarán de vino y aceite. Y os restituiré los años que comió la langosta, el pulgón, el saltón y la oruga, mi gran ejército que envié contra vosotros. Comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros; y nunca jamás será mi pueblo avergonzado. Y conoceréis que estoy yo en medio de Israel, y que yo soy Jehová vuestro Dios, y no hay otro; y mi pueblo jamás será avergonzado. Joel 2[:28-32; Joel 3:1-21] Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días. Y obraaré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo. El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande Fol. 44 y espantoso de Jehová. Y todo aquel que invoque el nombre de Jehová de pondrá a salvo; porque en el monte de Sión y en Jerusalén habrá liberación, como ha dicho Jehová, y entre los supervivientes estarán los que Jehová llame. Porque he aquí en aquellos días, y en aquel tiempo en que haré volver a los cautivos de Judá y de Jerusalén, reuniré a todas las naciones, y las haré descender al valle de Josafat, y allí entraré en juicio con ellas a causa de mi pueblo, y de Israel mi heredad, a quien ellas esparcieron entre las naciones, y repartieron mi tierra; y echaron suertes sobre mi pueblo, y cambiaron el niño por una ramera, y vendieron las niñas por vino para beber. Y vosotras también, ¿qué sois para mí, Tiro y Sidón, y todo el territorio de Filistea? ¿Queréis vengaros de mí? Y si de mí os vengáis, bien pronto haré yo recaer la paga sobre vuestra cabeza. Porque os habéis llevado mi plata y mi oro, y metisteis en vuestros templos mis cosas preciosas y hermosas; y vendisteis los hijos de Judá y los hijos de Jerusalén a los hijos de los griegos, para alejarlos de su tierra. He aquí, yo los levantaré del lugar donde los vendisteis, y volveré vuestra paga sobre vuestra cabeza; y venderé vuestros hijos y vuestras hijas a los hijos de Judá, y ellos los venderán Fol. 44 vuelto a los sabeos, nación lejana; porque Jehová ha hablado. Proclamad esto entre la naciones, proclamad guerra, despertad a los valientes, acérquense, vengan todos los hombres de guerra. Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces; diga el débil: Fuerte soy. Juntaos y venid, naciones todas de alrededor, y congregaos; haz bajar allá, oh Jehová, a tus valientes. Despiértense las naciones, y suban al valle de Josafat; porque allí me sentaré para juzgar a todas las nacio-nes de alrededor. Meted la hoz, porque la mies está ya madura. Venid a pisar, porque el lagar está lleno, y rebosan las cubas; porque es mucha la maldad de ellos. Multitudes y multitudes en el valle de la decisión; porque cercano está el día de Jehová en el valle de la decisión. El sol y la luna se oscurecerán, y las estre-llas retraerán su resplandor. Y Jehová rugirá desde Sión, y hará oír su voz desde Jerusalén, y temblarán los cielos y la tierra; pero Jehová será el refugio de su pueblo, y la fortaleza de los hijos de Israel. Y conoceréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que habito en Sión, mi santo monte; y Jerusalén será santa, y no pasarán más por ella los extranjeros. Sucederá en aquel tiempo, que los montes destilarán mosto, y los collados fluirán leche, y por todos los arroyos de Judá correrán las aguas; Fol. 45 y saldrá una fuente de la casa de Jehová, y regará el valle de Sitim. Egipto será destruido, y Edom será vuelto en desierto asolado, por la violencia hecha a los hijos de Judá; porque derramaron en su tierra sangre inocente. Pero Judá será habitada para siempre, y Jerusalén por generación y generación. Y limpiaré la sangre de los que no había limpiado; y Jehová morará en Sión. Amós 9[:11-15] En aquel día yo levantaré el tabernáculo caído de David, y cerraré sus portillos y levantaré sus ruinas, y lo reedificaré como en el tiempo pasado; para que reconquisten el resto de Edom, y todas las naciones sobre las cuales es invocado mi nombre, dice Jehová, que hace esto. He aquí que viene días, dice Jehová, en que el que ara alcanzará al segador, y el pisador de las uvas al que lleve la simiente y los montes destilarán mosto, y todos los collados se derretirán. Y traeré del cautiverio a mi pueblo Israel, y edificarán ellos las ciudades asoladas, y las habitarán; plantarán viñas, y beberán el vino de ellas, y harán huertos, y comerán el fruto de ellos. Pues los plantaré sobre su tierra, y nunca más serán arrancados de su tierra que yo les di, dice Jehová, tu Dios. Fol. 45 vuelto Abdías 1[:16-21] De la manera que vosotros bebisteis en mi santo mon-te, beberán continuamente todas las naciones; beberán, y engullirán y serán como si no hubieran sido. Mas en el monte de Sión habrá un remanente que se salve; y será santo, y la casa de Jacob recuperará sus posesiones. La casa de Jacob será el fuego, y la casa de José será la llama, y la casa de Esaú la estopa, y los quemarán y los consumirán; y no quedará ningún res-to de la casa de Esaú, porque Jehová ha hablado. Y los del Négueb poseerán el monte de Esaú, y los de la Sefelá a los filisteos; poseerán también los campos de Efraín, y los campos de Samaria; y Benjamín ocupará Galaad. Y los cautivos de este ejército de los hijos de Israel poseerán la tierra de Canaán hasta Sarepta; y los cautivos de Jerusalén que están en Sefarad poseerán las ciudades del Négueb. Y subirán salvadores al monte de Sión para juzgar al monte de Esaú; y el reino será de Jehová. Miqueas 4[:1-13; Miqueas 5:1] Acontecerá en los postreros tiempos que el monte de la casa de Jehová será establecido por cabecera de montes, y más alto que los collados, y correrán a él los pueblos. Vendrán muchas naciones, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, y a la casa Fol. 46 del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas; porque de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. Y juzgará entre muchos pueblos, y será árbitro entre naciones poderosas hasta muy lejos; y forjarán sus espadas pa-ra azadones, y sus lanzas para hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se ensayarán más para la guerra. Y se sentará cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien los amedrente; porque la boca de Jehová de los ejércitos lo ha hablado. Pues todos los pueblos andan cada uno en el nombre de su dios, pero nosotros andaremos en el nombre de Jehová nuestro Dios eternamente y para siempre. En aquel día, dice Jehová, reuniré la que cojea, y recogeré la descarriada, y a la que afligí; y pondré a la coja como remanente, y a la descarriada como nación robusta; y Jehová reinará sobre ellos en el monte de Sión desde ahora y para siempre. Y tú, oh torre del rebaño, fortaleza de la hija de Sión, hasta ti vendrá la antigua soberanía, el reino de la hija de Jerusalén. ¿No hay rey en ti? ¿Pereció tu consejero, que te agobia un dolor como de mujer en parto? Duélete y gime, hija de Sión, como mujer que está de parto; porque ahora saldrás de la ciudad y morarás en el campo, y llegarás hasta Babilonia; allí serás librada, Fol. 46 vuelto allí te redimirá Jehová de la mano de tus enemigos. Pero ahora se han juntado muchas naciones contra ti, y dicen: Sea profanada, y vean nuestros ojos su deseo cumplido en la ruina de Sión. Mas ellos no conocie-ron los pensamientos de Jehová, no entendieron su consejo; pues él los junta como gavillas en la era. Levántate y trilla, hija de Sión, porque haré tu cuerno como de hierro, tus pezuñas de bronce, y desmenuzarás a muchos pueblos; y consagrarás a Jehová su botín, y sus riquezas al Señor de toda la tierra. Rodéate ahora de muros, hija de guerreros; no ha sitiado; con vara hieren en la mejilla al juez de Israel. Miqueas 5[:2] Pero tú, Belén Efrata, aunque eres pequeña para ser contada entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor de Israel. &c. Miqueas 6[:7, 8] ¿Daré mi primogénito por mi prevaricación, el fruto de mis entrañas por el pecado de mi alma? Oh hom-bre, te ha sido declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti. Fol. 47 Sofonías 2[:11, 12] Terrible será Jehová contra ellos, porque destruirá a todos los dioses de la tierra, y se inclinarán a él, cada una desde su lugar, todas las tierras de las naciones. También vosotros, los de Etiopía, seréis muertos con mi espada. &c. Sofonías 3[:1-20] ¡Ay de la ciudad rebelde y contaminada y opresora! No escuchó la voz, ni recibió la corrección; no confió en Jehová, no se acercó a su Dios. Sus príncipes en medio de ella son leones rugientes; sus jueces, lobos nocturnos que no dejan ni un hueso para la mañana. Sus profetas son fanfarrones, hombres traicioneros; sus sacerdotes contaminaron el santuario, han violado la ley. Jehová en medio de ella es justo, no hará iniquidad; cada mañana sacará a luz su juicio, nunca faltará; pero el perverso no conoce la vergüenza. Hice destruir naciones; sus torres han sido derruidas; hice desiertas sus calles, hasta no quedar quien pase; sus ciudades están asoladas hasta no quedar hombre, hasta no quedar habitante. Me dije: Al menos tú me temerás, y re-cibirás corrección; y no será destruida su morada se-gún todo aquello por lo cual la castigué. Mas ellos se apresuraron a corromper todos sus hechos. Por tanto, esperadme, dice Jehová, hasta el día que me levante para juzgaros; por que mi determinación es reunir las naciones, Fol. 47 vuelto juntar los reinos, para derramar sobre ellos mi enojo, todo el ardor de mi ira; por el fuego de mi celo será consumida toda la tierra. En aquel tiempo devolveré yo a los pueblos pureza de labios, para que todos invoquen el nombre de Jehová, para que le sirvan de común consentimiento. De la región más allá de los ríos de Etiopía me suplicarán; la hija de mis esparcidos traerá mi ofrenda. En aquel día no serás avergonzada por ninguna de tus obras con que te rebelaste contra mí; porque entonces quitaré de en medio de ti a los que se jactan orgullosamente de tu gloria, y nunca más te ensoberbecerás en mi santo monte. Y dejaré en medio de ti un pueblo humilde y pobre, el cual confiará en el nombre de Jehová. El remanente de Israel no hará injusticia ni dirá mentira, ni se hallará en la boca de ellos lengua engañosa; porque serán apacentados, y dormirán, y no habrá quien los atemorice. Canta, oh hija de Sión; da voces de júbilo, oh Israel; gózate y regocíjate de todo corazón, hija de Jerusalén. Jehová ha revocado sus juicios contra ti, ha echado fuera tus enemigos; Jehová, el Rey de Israel, está en medio de ti; nunca más verás el infortunio. En aquel tiempo se dirá a Jerusalén: No temas; Sión, no se debiliten tus manos. Jehová está en medio de ti, como poderoso salvador; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos. Fol. 48 Reuniré a los afligidos por causa del largo tiempo; tuyos son, y para ellos el oprobio de ella es una carga. He aquí, en aquel tiempo yo exterminaré a todos tus opresores; y salvaré a la que cojea, y recogeré la descarriada; y las pondré por alabanza y por renombre en todas las tierras donde fueron avergonzadas. En aquel tiempo yo os traeré, en aquel tiempo os reuniré yo; pues os pondré para renombre y para alabanza en-tre todos los pueblos de la tierra, cuando haga volver a vuestros cautivos delante de vuestros ojos, dice Jehová. Zacarías 1[:14-17] Y me dijo el ángel que hablaba conmigo: Clama diciendo: Así dice Jehová de los ejércitos: Estoy celo-so con gran celo por Jerusalén y por Sión. Y estoy muy airado contra las naciones que se sienten seguras de sí mismas; porque cuando yo estaba enojado un poco, ellos agravaron el mal. Por tanto, así ha dicho Jehová: Yo me he vuelto a Jerusalén con compasión; en ella será edificada mi casa, dice Jehová de los ejércitos, y la plomada será tendida sobre Jerusalén. Clama de nuevo y di: Así dice Jehová de los ejércitos: Aún rebosarán mis ciudades con la abundancia del bien, y aún consolará Jehová a Sión, y escogerá todavía a Jerusalén. Zacarías 2[:1-13] Alcé después mis ojos y miré, y he aquí un varón Fol. 48 vuelto que tenía en su mano un cordel de medir. Y le dije: ¿Adónde vas? Y él me respondió: A medir a Jerusalén, para ver cuánta es su anchura, y cuánta su longitud. Y he aquí, salía aquel ángel que hablaba conmigo, y otro ángel le salió al encuentro, y le dijo: Corre, habla a este joven, diciendo: Sin muros será habitada Jerusalén, a causa de la multitud de hombres y de ganado en medio de ella. Yo seré para ella, dice Jehová, muro de fuego en derredor, y para gloria estaré en medio de ella. Eh, eh, huid de la tierra del norte, dice Jehová, pues por los cuatro vientos de los cielos os esparcí, dice Jehová. Oh Sión, la que moras con la hija de Babilonia, escápate. Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos: Tras la gloria me enviará él a las naciones que os despojaron; porque el que os toca, toca a la niña de su ojo. Porque he aquí, yo voy a alzar mi mano sobre ellos, y serán despojo para los que eran sus esclavos, y sabréis que Jehová de los ejércitos me envió. Canta y alégrate, hija de Sión; porque he aquí que vengo, y moraré en medio de ti, dice Jehová. Y se unirán muchas naciones a Jehová en aquel día, y me serán por pueblo, y moraré en medio de ti; y entonces conocerás que Jehová de los ejércitos me ha enviado a ti. Y Jehová poseerá a Judá como su heredad en la tierra santa, Fol. 49 y escogerá de nuevo a Jerusalén. Calle toda carne delante de Jehová; porque él se ha levantado de su santa morada. Zacarías 8[:1-23] Vino a mí la palabra de Jehová de los ejércitos, diciendo: Así dice Jehová de los ejércitos: He celado a Sión con gran celo, y con gran ira la he celado. Así dice Jehová: Yo retornaré a Sión, y moraré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad; y el monte de Jehová de los ejércitos, Monte de la Santidad. Así dice Jehová de los ejércitos: Aún han de morar ancianos y ancianas en las calles de Jerusalén, cada cual con bordón en su mano por la multitud de los días. Y las calles de la ciudad estarán llenas de muchachos y muchachas que jugarán en ellas. Así dice Jehová de los ejércitos: Si esto parece sorprendente a los ojos del remanente de este pueblo en aquellos días, ¿también será sorprendente delante de mis ojos?, dice Jehová de los ejércitos. Así dice Jehová de los ejércitos: He aquí, yo voy a salvar a mi pueblo de la tierra del oriente, y de la tierra donde se pone el sol; y los traeré, y habitarán en medio de Jerusalén; y me serán por pueblo, y yo seré a ellos por Dios en verdad y en justicia. Así dice Jehová de los ejércitos: Fortalézcanse vuestras manos, los que oís en estos días estas palabras de la boca de los profetas, Fol. 49 vuelto desde el día que se echó el cimiento a la casa de Jehová de los ejércitos, para reedificar el templo. Porque antes de estos días no ha habido salario para los hombres ni paga para bestias, ni hubo paz para el que salía ni para el que entraba, a causa del enemigo; y yo mismo di rienda suelta a todos los hombres cada cual contra su compañero. Mas ahora no lo haré con el remanente de este pueblo como en aquellos días pasados, dice Jehová de los ejércitos. Porque habrá simiente de paz; la vid dará su fruto, y dará su producto la tierra, y los cielos darán su rocío; y haré que el remanente se este pueblo posea todo esto. Y sucederá que así como fuisteis maldición entre la naciones, oh casa de Judá y casa de Israel, así os salvaré y seréis bendición. No temáis, mas esfuércense vuestras manos. Porque así dice Jehová de los ejércitos: Como decidí castigaros cuando vuestros padres me provocaron a ira, dice Jehová de los ejércitos, y no cambié de parecer, así, de nuevo, he decidido en estos días hacer bien a Jerusalén y a la casa de Judá; no temáis. Estas son las cosas que habéis de hacer: Hablad verdad cada cual con su prójimo; juzgad según la verdad y lo conducente a la paz en vuestras puertas. Y ninguno de vosotros piense ningún mal en su corazón contra su prójimo, ni améis el juramento falso; porque todas éstas son cosas que aborrezco, dice Jehová. Fol. 50 Vino a mí palabra de Jehová de los ejércitos, dicien-do: Así dice Jehová de los ejércitos: El ayuno del cuarto mes, el ayuno del quinto, el ayuno del séptimo, y el ayuno del décimo, se convertirán para la casa de Judá en gozo y alegría, y en festivas solemnidades. Amad, pues, la verdad y la paz. Así dice Jehová de los ejércitos: Aún vendrán pueblos, y habitantes de una ciudad a otra, y dirán: Vamos a implorar el favor de Jehová, y a buscar a Jehová de los ejércitos. Yo también iré. Y vendrán muchos pueblos y fuertes naciones a buscar a Jehová de los ejércitos en Jerusalén, y a implorar el favor de Jehová. Así dice Jehová de los ejércitos: En aquellos días acontecerá que diez hombres de las naciones de toda lengua tomarán del manto a un judío, diciendo: Dejadnos ir con vosotros, porque hemos oído que Dios está con vosotros. Zacarías 9[:1-17] La profecía de la palabra de Jehová está contra la tierra de Hadrac y sobre Damasco; porque a Jehová deben mirar los ojos de los hombres, y de todas las tribus de Israel. También Hamat será comprendida en el territorio de éste; Tiro y Sidón, aunque sean muy sabias. Bien que Tiro se edificó fortaleza, y amontonó plata como polvo, y oro como lodo de las calles, he aquí, el Señor la empobrecerá, y herirá en el mar su pode-río, y ella será consumida por el fuego. Verá Ascalón esto, y temerá; Fol. 50 vuelto Gaza también, y le entrará mucho miedo; asimismo Ecrón, porque su esperanza será confundida; y perecerá el rey de Gaza, y Ascalón no será habitada. Habitará en Asdod gente bastarda, y pondré fin a la soberbia de los filisteos. Quitaré la sangre de su boca, y sus abominaciones de entre sus dientes, y quedará también un remanente para nuestro Dios, y serán como capitanes en Judá, y Ecrón será como el jebuseo. Entonces acamparé junto a mi casa como un puesto de guardia, para que ninguno vaya ni venga, y no pasará más sobre ellos el opresor; porque ahora miraré con mis ojos. Alégrate mucho, hija de Sión; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí que tu rey viene a ti, justo y victorioso, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino, hijo de asna. Y destruiré los carros de Efraín, y los caballos de Jerusalén, y los ar-cos de guerra serán quebrados; y dictará paz a las naciones, y su señorío será de mar a mar, y desde el río hasta los confines de la tierra. Y tú también por la sangre de tu pacto serás salva; yo he sacado tus presos de la cisterna en que no hay agua. Volveos a la fortaleza, oh prisioneros de esperanza; hoy también os anuncio que os restauraré el doble. Porque he entesado para mí a Judá como arco, e hice a Efraín su flecha, y despertaré a tus hijos, oh Sión, contra tus hijos, oh Grecia, y te pondré como Fol. 51 espada de valiente. Y Jehová será visto sobre ellos, y su dardo saldrá como relámpago; y el Señor Jehová tocará trompeta, y avanzará entre los torbellinos del austro. Jehová de los ejércitos los amparará, y ellos devorarán, y hollarán las piedras de la honda, y beberán, y harán estrépito como agitados por el vino; y se llenarán como tazones, o como los cuernos del altar. Y los salvará en aquel día Jehová su Dios como al rebaño de su pueblo; porque refulgirán sobre su tierra como piedras de diadema. Porque ¡cuánta es su bondad, y cuánta su hermosura! El trigo hará prospe-rar a los jóvenes, y el mosto hará florecer a las doncellas. Zacarías 11[:12, 13] Si os parece bien, dadme mi salario; y si no, dejadlo. Y pesaron por mi salario treinta piezas de plata. Y me dijo Jehová: Échalo al tesoro; ¡hermoso precio en que me han valorado! Y tomé las treinta piezas de plata, y las eché al tesoro en la casa de Jehová. &c. Zacarías 13[:1-9] En aquel tiempo habrá un manantial abierto para la casa de David y para los habitantes de Jerusalén, para la purificación del pecado y de la inmundicia. Y en aquel día, dice Jehová Fol. 51 vuelto de los ejércitos, quitaré de la tierra los nombres de las imágenes, y nunca más serán recordadas; y también haré cortar de la tierra a los profetas y al espíritu de inmundicia. Y acontecerá que si alguno profetiza to-davía, le dirán su padre y su madre que lo en-gendra-ron: No vivirás, porque has hablado mentira en el nombre de Jehová; y su padre y su madre que lo engendraron le traspasarán mientras esté profetizando. Y sucederá en aquel tiempo, que todos los profetas se avergonzarán de su visión cuando profeticen; ni nunca más vestirán el manto velloso para mentir. Sino que dirán: No soy profeta; soy labrador de la tierra, pues he estado en el campo como jornalero para un amo desde mi juventud. Y le preguntarán: ¿Qué heridas son ésas entre tus manos? Y él responderá: Con ellas fui herido en casa de mis amigos. Despierta, oh espada, contra mi pastor, y contra el hombre compañero mío, dice Jehová de los ejércitos. Hiere al pastor, y serán dispersadas las ovejas; y haré volver mi mano contra los pequeñitos. Y acontecerá en toda la tierra, dice Jehová, que dos terceras partes serán cortadas en ella, y perecerán; mas la tercera quedará en ella. Y meteré en el fuego a la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y los probaré como se prueba el oro. Él invocará mi nombre, y yo le escucharé, y diré: Es mi pueblo; y él dirá: Jehová es mi Dios. &c. Fol. 52 Zacarías 14[:1-21] He aquí que el Día de Jehová viene, y en medio de ti serán repartidos tus despojos. Porque yo reuniré a todas las naciones contra Jerusalén para combatir; y la ciudad será tomada, y serán saqueadas las casas, y violadas las mujeres; y la mitad de la ciudad irá en cautiverio, mas el resto del pueblo no será cortado de la ciudad. Después saldrá Jehová y peleará con aquellas naciones, como peleó en el día de la batalla. Y se posarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está enfrente de Jerusalén al oriente; y el monte de los Olivos se partirá por en medio, ha-cia el oriente y hacia el occidente, haciendo un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur. Y huiréis al valle de los montes, porque el valle de los montes llegará hasta Azal; huiréis de la manera que huisteis por causa del terremoto en los días de Uzías, rey de Judá; y vendrá Jehová mi Dios, y con él todos los santos. Y acontecerá que en ese día no habrá luz clara, ni oscura. Será un día único, el cual es conocido sólo de Jehová; no será ni día ni noche; pero sucederá que al caer la tarde habrá luz. Acontecerá también en aquel día, que saldrán de Jerusalén aguas vivas, la mitad de ellas hacia el mar oriental, y la otra mitad hacia el mar occidental, en verano y en invierno. Y Jehová será rey sobre toda la tierra. Fol. 52 vuelto En aquel día Jehová será uno, y uno su nombre. Toda la tierra se volverá como llanura desde Geba hasta Rimón al sur de Jerusalén; y ésta será enaltecida, y habitada en su lugar, desde la puerta de Benjamín hasta el lugar de la puerta primera, hasta la puerta del Ángulo, y desde la torre de Hananeel hasta los laga-res del rey. Y morarán en ella, y no habrá nunca más maldición, sino que Jerusalén será habitada confia-damente. Y esta será la plaga con que herirá Jehová a todos los pueblos que hayan hecho la guerra a Jerusalén: la carne de ellos se consumirá estando ellos sobre sus pies, y se consumirán en las cuencas sus ojos, y la lengua se les deshará en la boca. Y acontece-rá en aquel día que habrá entre ellos gran pánico enviado por Jehová; y trabará cada uno de la mano de su compañero, y levantará su mano contra la mano de su compañero. Y Judá también peleará en Jerusalén. Y serán reunidas las riquezas de todas las naciones de alrededor: oro y plata, y ropas de vestir, en gran abundancia. Así también será la plaga de los caballos, de los mulos, de los camellos, de los asnos, y de todas las bestias que estén en aquellos campamentos, como la plaga de los hombres. Y todos los que sobrevivan de las naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año para adorar al Rey, a Jehová de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos. Y acontecerá que los Fol. 53 de la familias de la tierra que no suban a Jerusalén pa-ra adorar al Rey, Jehová de los ejércitos, no vendrá sobre ellos lluvia. Y si la familia de Egipto no sube y no viene, ¿no caerá sobre ellos la plaga? Vendrá la plaga con que Jehová herirá a las naciones que no suban a celebrar la fiesta de los tabernáculos. Éste será el castigo del pecado de Egipto, y del pecado de todas las naciones que no suban para celebrar la fies-ta de los tabernáculos. En aquel día estará grabado sobre las campanillas de los caballos: SANTIDAD A JEHOVÁ; y las ollas de la casa de Jehová serán como los tazones del altar. Y toda olla en Jerusalén y Judá será consagrada a Jehová de los ejércitos; y todos los que sacrifiquen vendrán y tomarán de ellas, y cocerán en ellas; y no habrá en aquel día más cananeo en la casa de Jehová de los ejércitos. &c. Es temperancia tiento y manera,
Fol. 53 vuelto + «¿Por qué se amontinan las gentes» &c. [Salmo 2:1]. Dicen los hebreos modernos que David compuso este salmo, alabando a Dios por la victoria sobre los filisteos, que ascendieron. [De la Glossa ordinaria de Nicolás de Lyra]. Fol. 54 (en blanco)
Fol. 54 vuelto DEL PRESENTE Y FUTURO Isaías 2[:2, 3] (En el margen izquierdo: «El profeta llama la atención sobre la vocación de los gentiles y la venida de Cristo. Jerusalén en su prólogo».) Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será asentado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y confluirán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. Isaías 5[:26] Alzará pendón a naciones lejanas, y silbará al que es-tá en el extremo de la tierra; y he aquí que vendrá rápida y velozmente. Isaías 6[:11-13] Y respondió él: Hasta que las ciudades estén asoladas y sin moradores, y no haya hombre en las casas, y la tierra esté hecha un desierto; hasta que Jehová ha-ya echado lejos a los hombres, y multiplicado los lugares abandonados en medio de la tierra. Y si quedare aún en ella la décima parte, ésta volverá a ser destruida; pero como el roble y la encina, que al ser cortados aún queda un tocón, así la simiente santa se-rá su tocón. Isaías 8[:9] Reuníos, pueblos, y seréis quebrantados; oíd, todos los que sois de lejanas tierras. Isaías 12[:4-6] Declarad en los pueblos sus obras, proclamad Fol. 55 que su nombre es sublime. Cantad a Jehová, porque ha hecho cosas sublimes; sea sabido esto por toda la tierra. Da gritos de júbilo y canta, oh moradora de Sión; porque grande es en medio de ti el Santo de Israel. Isaías 18[:1-7] ¡Ay de la tierra de zumbido de alas, que está más allá de los ríos de Etiopía; que envía mensajeros por el mar, y en naves de papiro sobre las aguas! Andad, mensajeros veloces, a una nación de elevada estatura y tez brillante, a un pueblo temible desde su principio y después, gente fuerte y conquistadora, cuya tierra es surcada por ríos. (Al monte del nombre de Jehová de los ejércitos, al monte de Sión.) Vosotros todos, los moradores del mundo y habitantes de la tierra, cuando se levante bandera en los montes, mirad; y cuando se toque trompeta, escuchad. Porque Jehová me dijo así: Me estaré quieto, y los miraré desde mi morada, como sol claro después de la lluvia, como nube de rocío en el calor de la siega. Porque antes de la siega, cuando, pasada la floración, comience a madurar el fruto en cierne, entonces podará con podaderas las ramitas, y cortará y quitará las ramas inútiles. Y serán dejados todos para las aves de presa de los montes y para las bestias de la tierra; pasarán allí el verano las aves e invernarán todas las bestias de la tierra. En aquel tiempo será traída ofrenda a Jehová de los ejércitos, del pue-blo de elevada estatura y tez brillante, del pueblo temible desde su principio y después, gente fuerte y conquistadora, cuya tierra es surcada por ríos, al lugar del nombre de Jehová de los ejércitos, al monte de Sión. Fol. 55 vuelto Isaías 25 (Isaías 26[:1-3]) En aquel día se cantará este cántico en tierra de Judá: Ciudad fuerte tenemos; salvación puso Dios por muros y antemuro. Abrid las puertas para que entre una gente justa, que guarda fidelidad. Tú guardas en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti confía. Isaías 33[:13, 14, 17, 20] Oíd los que estáis lejos, lo que he hecho; y vosotros los que estáis cerca, reconoced mi poder. Los pecadores en Sión se asombraron, espanto sobrecogió a los hipócritas. Tus ojos verán al Rey en su hermosura; verán una tierra dilatada. Mira a Sión, ciudad de nuestras fiestas solemnes; tus ojos verán a Jerusalén, morada de quietud, tienda que no será desmantelada, ni serán arrancadas sus estacas. &c. Fol. 56 1 Crónicas 17[:7-15] Por tanto, ahora dirás a mi siervo David: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo te tomé del redil, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi pueblo Israel; y he estado contigo en todo cuanto has andado, y he cortado a todos tus enemigos de delante de ti, y voy a hacerte un gran nombre, como el nombre de los grandes de la tierra. Asimismo fijaré lugar para mi pueblo Israel, y lo plantaré allí para que habite en él y no sea más removido; ni los hijos de iniquidad lo consumirán más, como antes, y desde el tiempo en que puse los jueces sobre mi pueblo Israel; mas humilla-ré a todos tus enemigos. Te hago saber, además, que Jehová te edificará casa. Y cuando tus días sean cumplidos para irte con tus padres, levantaré descendencia después de ti, a uno de entre tus hijos, y afirmaré su reino. Él me edificará casa, y yo confirmaré su trono eternamente. Yo le seré por padre, y él me será por hijo; y no quitaré de él mi misericordia, como la quité de aquél que fue antes de ti; sino que lo confirmaré en mi casa y en mi reino eternamente; y su trono será firme para siempre. Conforme a todas estas palabras, y conforme a toda esta visión, habló Natán a David. &c. Fol. 56 vuelto 1 Crónicas 23[:25, 26] Jehová Dios de Israel ha dado paz a su pueblo Israel, y él habitará en Jerusalén para siempre. Y también los levitas no tendrán que llevar más el tabernáculo y todos los utensilios para su ministerio. &c. 1 Crónicas 28[:1, 2, 6, 7, 9] Reunió David en Jerusalén a todos
los principales de Israel. &c.
1 Crónicas 29[:4, 17] Tres mil talentos de oro, de oro de Ofir. &c. Yo sé, Dios mío, que tú escudriñas los corazones, y que la rectitud te agrada. &c. 2 Crónicas 6[:16] Ahora, pues, Jehová Dios de Israel, cumple a tu siervo Fol. 57 David mi padre lo que le has prometido, diciendo: No faltará de ti varón delante de mí, que se siente en el trono de Israel, con tal que tus hijos guarden su ca-mino, andando en mi ley, como tú has andado delante de mí. &c. 2 Crónicas 7[:12, 17-22] Y se apareció Jehová a Salomón
de noche, y le dijo: Yo he oído tu oración, y he elegido
para mí este lugar por casa de sacrificio. &c.
Fol. 57 vuelto Y se responderá: por cuanto dejaron a Jehová Dios de sus padres, que los sacó de la tierra de Egipto, y han abrazado a dioses ajenos, y los adoraron y sirvieron; por eso él ha traído todo este mal sobre ellos. 2 Crónicas 8[:6, 17, 18] Todo lo que Salomón quiso edificar en Jerusalén,
en el Líbano, y en toda la tierra de su dominio. &c.
Fol. 58 + Item: 1 Crónicas 16[:7, 8, 23-36] Aquel día, David, alabando el primero a Jehová, entregó a Asaf y a sus hermanos este canto: Alabad a Jehová, invocad su nombre,
Dopo el peccato delli primi parenti, cadendo l’homo de male en pegio, perdete la simigliança de Dio, et como dice el psalmista, prese similitudine de bestia.136 Fol. 58 vuelto Memorare con gran tiento,
Novíssima proveyeron
Fol. 59 vuelto Séneca en VII tragedia de Medea:
Venient annis
Vernán los tardos años del mundo ciertos tiempos en los quales el mar Ocçéano afloxerá los atamentos de las cosas, y se abrirán una grande tierra, y um nuebo marinero como aquél que fué guya de Jasón, que obe nombre Tiphi, descobrirá nuebo mundo, y estonçes non será la ysla Tille la postrera de las tierras. + El año de 1494, estando yo en la ysla Saona, que es al cabo oriental de la ysla Española, obo eclipsis de la luna a 14 de setiembre, y se falló que había diferençia de alí al cabo de San Viçente en Portugal çinco oras y más de media. Juebes, 29 de febrero de 1504, estando yo en las
Yndias en la ysla de Janahica en el poerto que se diz de Santa Gloria,
que es casi en el medio de la ysla, de la par-te septentrional, obo eclipsis
de la luna, y porque el comienço fué primero que el sol se
pusiese, non pude notar salvo el término de quando la luna acabó
de bolver en su claridad, y esto fué muy certificado dos oras y
me-dia pasadas de la noche çinco ampolletas muy çiertas.
Fol. 60 + Lucas, Capítulo 1[:48] «Pues he aquí que desde ahora me tendrán
por dichosa todas las generaciones».
Mateo, 8[:11] «Y os digo que vendrán muchos del
oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob
en el reino de los cielos».
Mateo, 2[:1, 2] «Llegaron a Jerusalén unos magos procedentes
del oriente diciendo: ¿Dónde está el que ha nacido
rey de los judíos? Porque hemos visto su estrella en el oriente,
y hemos venido a adorarle». &c.
Fol. 60 vto. + Juan, 10[:14, 16] «Yo soy el buen pastor; y conozco
mis ovejas, y las mías me conocen, &c. También tengo
otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también
debo traer; y oirán mi voz, y habrá un solo rebaño,
y un solo pastor».
Gregorio138 Porque había venido a redimir no sólo a Judea sino también a la gentilidad, añade: «Tengo otras ovejas que no son de este redil». Agustín, De la palabra del Señor
Pues hablaba primero del redil de la casa de Israel según la carne. Pero además había otras [ovejas] de la casa del mismo Israel según la fe, que estaban fuera: asimis-mo había los predestinados entre los gentiles que todavía no habían sido congregados. Por tanto no son de este redil, porque no son de la casa de Israel según la carne; pero serán de este redil, pues sigue: «Y aquéllas [ovejas] también debo traer» &c. Fol. 61 Crisóstomo139 [Homilía 60] Muestra que las ovejas se encontraban dispersas, sin tener pastores. Sigue: «Y oirán mi voz». Como si dijera: «¿De qué os admiráis si éstos han de seguirme y han de oír mi voz cuando veáis a otros siguiéndome y oyendo mi voz?» A continuación predice su unión futura y por consiguiente añade: «Y habrá un solo rebaño, y un solo pastor». Ítem. Gregorio, en las Homilías Como de dos rebaños se forma un solo redil, pues en su fe une al pueblo judío y al gentil. + Agustín, De la Ciudad de Dios
Jeremías es de los profetas mayores, como Isaías &c. De la vocación futura de los gentiles que ahora vemos cumplida, habló así: «Oh Jehová, Dios mío, y refugio mío en el tiempo de la aflicción, a ti vendrán naciones des-de los extremos de la tierra, y dirán: Ciertamente mentira fue la herencia de nuestros padres; vanidad y cosas sin provecho».140 Y como los judíos no habían de reconocer-le y le habían de dar muerte, el mismo profeta añade: «Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién podrá conocerlo?»141 El pasaje citado en el Libro 17 sobre el Nuevo Testamento, cuyo Mediador es Cristo, es también de este profeta. Dice así: «He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel»,142 y las otras cosas que allí se leen. Entretanto alegaré las predicciones sobre Cristo de Sofonías que profetizó en tiempo de Jeremías: «Esperadme, dice Jehová, hasta el día que me levante pa-ra juzgaros; porque mi determinación es reunir las naciones, juntar los reinos».143 Y otra vez: «Terrible será Jehová contra ellos, porque destruirá a todos los dioses de la tierra, y se inclinarán a él, cada una desde su lugar, todas las tierras de las naciones».144 Y poco después vuelve a decir: «En aquel tiempo devolveré yo a los pueblos pureza de labios, Fol. 61 vuelto para que todos invoquen el nombre de Jehová, para que le sirvan de común consentimiento. De la región más allá de los ríos de Etiopía me suplicarán; la hija de mis esparcidos traerá mi ofrenda. En aquel día no serás avergonzada por ninguna de tus obras con que te rebelas-te contra mí; porque entonces quitaré de en medio de ti a los que se jactan orgullosamente de tu gloria, y nunca más te ensoberbecerás en mi santo monte. Y dejaré en medio de ti un pueblo humilde y pobre, el cual confiará en el nombre de Jehová».145 Éstos son el remanente al cual alude otra profecía, y lo recuerda también el Apóstol: «Aunque sea el número de los hijos de Israel como la arena del mar, tan sólo el remanente será salvo».146 Estos por cierto fueron el remanente que de aquella nación ha-bía de creer en Cristo. + Nota De la vocación y conversión de todas
las gentes, cuán-to y cuán clara y abiertamente ha hablado
el Apóstol Pablo en todas sus epístolas, y quien quiera saberlo,
que lea y relea esas mismas epístolas desde el principio hasta el
fin; y por medio del mismo Apóstol Pablo, predicador de los gentiles,
se muestra con toda claridad cómo nuestro Señor Jesucristo
vino al mundo para la conversión y salvación de ellos &c.,
como se examina anteriormente &c.
+ Esto he notado para guardarlo en la memoria, y porque sería demasiado largo para transcribirlo todo en este presente tratado &c. + Se sigue. Fol. 62 + De la Homilía de San Agustín
«Saliendo Jesús de allí, se
retiró a la región de Tiro y de Sidón» &c.147
Fol. 62 vuelto ¿Por qué se amotinan las gentes?
&c.
Dicen los hebreos modernos que David compuso este salmo, alabando al Señor por la victoria sobre los filis-teos, que subieron para luchar contra él, cuando oyeron que había sido ungido públicamente sobre todo Israel, como se lee en el libro 2 de los Reyes, capítulo 9 [2 Samuel 2]. Y aunque el texto literal concuerde en muchos puntos con la interpretación de ellos, sin embargo, no parece sostenerse por dos razones: la primera porque el texto literal discrepa en muchos puntos y la segunda ra-zón porque el Apóstol Pablo en el primer capítulo de la epístola a los Hebreos prueba, por medio de lo que se dice en este Salmo, que Cristo es superior a los ángeles, diciendo: «Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy?»152 Pues la prueba no vale en el sentido místico, sino sólo en el literal, según lo que dice Agustín contra Vicente donatista;153 y por lo tanto según el Apóstol, que aprendió el [Antiguo] Testamento de [su maestro] Gamaliel y perfeccionó su conocimiento por la iluminación del Espíritu Santo, hay que decir que este salmo se refiere a Cristo en su sentido literal. Asimismo en los Hechos de los Apóstoles 4[:25, 26], los apóstoles, después de recibir al Espíritu Santo, alegaron este Salmo como dicho de Cristo, como apare-ce en el texto. Además el Rabí Salomón en el principio de su comentario sobre este Salmo dice así: «Nuestros maestros expusieron este salmo del Rey Mesías, por el cual se entiende a Cristo, prometido en la Ley y en los Profetas»; y después añade: «pero para la interpretación clara del Salmo, es decir, en su sentido literal, y por motivo de una respuesta a los herejes se expuso de David». De la palabra del Rabí Salomón, se pueden deducir tres cosas: la primera, que los doctores antiguos de los hebreos entendieron este Salmo como dicho de Cristo en su senti-do literal; la segunda, que por motivo de una respuesta a los herejes el Rabí Salomón y otros doctores posterio-res de los hebreos expusieron este Salmo de David. Ahora bien, llaman herejes a los convertidos del judaísmo a la fe católica, que argumentaban por este Salmo contra otros que permanecían en la perfidia. Además no puede haber argumento sino sobre la base del sentido literal, como ya queda dicho, y así queda claro según los hombres letrados, convertidos del judaísmo, que este Salmo se entiende como dicho de Cristo conforme al sentido literal. Por consiguiente, las dos cosas ya mencionadas, incluidas en la palabra del Rabí Salomón son verdaderas. Pero queda claro que la tercera cosa incluida allí es algo inventado por completo, a saber, que se entiende este Salmo como dicho de David en su sentido literal; y aquello a pesar de que admita que los doctores antiguos de los hebreos expusieron este Salmo de Cristo [el Mesías]. Fols. 63, 64, 65, y 66 faltan. Fol. 67 (cortado por la mitad) Gozos del nascimiento de Sant Juan Babtista154 Gozos den más regozijo
Fol. 67 vto. (cortado por la mitad) DEL FUTURO En los últimos tiempos Jeremías 25[:1] «La palabra que vino a Jeremías acerca de todo el pueblo», y las demás cosas de todo este capítulo. +
De la epístola de los delegados genoveses
a los
(En el margen izquierdo: «Abad Joaquín»)
Fols. 68-76 (cortados) Fol. 77 (Advertencia de un bibliotecario, añadida posteriormente: «Mal hizo quien hurtó de aquí estas hojas, porque era lo mejor de la profecías d’este libro».) Qual sea la causa de tanto destierro,
Fol. 77 vuelto + (En el margen izquierdo: «Tarsis significa exploración de gozo. De este nombre Tarsis, hay que notar que…».) Tarsis se encuentra muchas veces citado
Génesis 10[:1, 3-5] y 1 Crónicas 1[:7] «Ésta es la descendencia de los hijos
de Noé &c. Y los hijos de Gomer &c. Y los hijos de Javán:
Elisa, Tarsis, Quitim y Dodanim».
2 Crónicas 20[:35-37] (En el margen derecho: «Es que Tarsis es
una isla».)
3 Reyes 10 [1 Reyes 10:21, 22] (En el margen derecho: «Tarsis isla».)
Jeremías 10[:9] (En el margen derecho: «Tarsis isla».)
Fol. 78 De Tarsis era traída porque allí se encuentra la plata dúctil. Y oro de Ofir: en el libro tercero de los Reyes, capítulo 9, se nombra ese lugar de Ofir y allí se encuen-tra oro excelente, como se muestra en el siguiente texto y la glosa lo da a entender. &c. 3 Reyes 9 [1 Reyes 9:26-28] (En el margen derecho: «Tarsis isla que también
se dice Ofir, en la cual hay minas de oro».)
2 Crónicas 9[:20, 21] (En el margen derecho: «Tarsis isla».)
Judit 2[:21-23] (En el margen derecho: «Tarsis ciudad de
Cilicia».)
Salmo 47 [Salmo 48:7] (En el margen derecho: «Tarsis ciudad de
Cilicia».)
Fol. 78 vuelto
Salmo 71 [Salmo 72:10] (En el margen derecho: «Tarsis ciudad o isla»)
Jonás 1[:3] (En el margen derecho: «Tarsis ciudad de
Cilicia».)
Hechos 21[:39] y 22[:3] (En el margen derecho: «Tarsis o Tarso ciudad
de Cilicia».)
Alfonso de Zamora156 en Vocabularium (En el margen derecho: «Tarso ciudad de Cilicia;
Tarsis nombre propio de varón; Tarsis ciudad metrópoli; Tarsis
mar o piélago; Tarsis piedra, crisólito o jacinto; Tarsis
región de la India y el mar mismo &c.»)
Fol. 79 (en blanco) Fol. 79 vuelto
(En el margen izquierdo: AUCTORIDADES) De la isla de Ofir en la cual hay mucho oro &c.
3 Reyes 9 [1 Reyes 9:25-28] La casa fue terminada. Hizo también el rey Salomón naves en Ezyón-géber, que está junto a Elot en la ribera del Mar Rojo, en la tierra de Edom. Y envió Hiram en ellas a sus siervos, marineros y diestros en el mar, con los siervos de Salomón, los cuales fueron a Ofir y tomaron de allí oro, cuatrocientos veinte talentos, y lo trajeron al rey Salomón. &c. (En la Glosa de Nicolás [de Lyra] se describe cómo fue recogido el oro.) 3 Reyes 10 [1 Reyes 10:11] La flota de Hiram que había traído el oro de Ofir, traía también de Ofir mucha madera de sándalo, y piedras preciosas. 3 Reyes 22 [1 Reyes 22:49] Josafat había hecho naves de Tarsis, las cuales habían de ir a Ofir por oro &c. Jeremías 10[:9] Plata batida de Tarsis y oro de Ufaz (Ofir), obra del artífice, y de manos del orfebre &c. David, 1 Crónicas 29[:3, 4] Además es esto, por cuanto tengo mi afecto en la casa de mi Dios, yo guardo en mi tesoro particular Fol. 80 oro y plata que, además de todas las cosas que he preparado para la casa del santuario, he dado para la casa de mi Dios: tres mil talentos de oro, de oro de Ofir &c. 2 Crónicas 8[:18] Porque Hiram le había enviado naves por mano de sus siervos, y marineros diestros en el mar, los cuales fueron con los siervos de Salomón a Ofir, y tomaron de allí cuatrocientos cincuenta talentos de oro, y los trajeron al rey Salomón. 2 Crónicas 9[:10] También los siervos de Hiram y los siervos de Salomón, que habían traído el oro de Ofir, trajeron madera de sándalo, y piedras preciosas. Fol. 80 vuelto (en blanco) Fol. 81
De la isla de Quitim, la cual se dice es Tarsis y Ofir, se ha escrito: Isaías 23[:1, 2, 12] Aullad, naves de Tarsis, porque destruida es Tiro hasta no quedar casa, ni adonde entrar; desde la tierra de Quitim les es revelado. Callad, moradores de la costa &c. Levántate para pasar a Quitim &c. Jeremías 2[:10, 11] Porque pasad a las islas de Quitim y mirad; y enviad a Cedar, e informaos diligentemente, y ved si se ha hecho cosa semejante a ésta. ¿Acaso alguna nación ha cambiado sus dioses, aunque ellos no son dioses? Génesis 10[:4] y 1 Crónicas 1[:7] Los hijos de Javán: Elisa, Tarsis, Quitim y Dodanim. (De éstos se poblaron las islas de las gentes &c.) Fol. 81 vuelto (en blanco) Fol. 82 + De las islas del mar se han escrito estas cosas en la Sagrada Escritura Génesis 10[:1-5] De éstos, a saber, los hijos de Javán, Elisa y Tarsis, Quitim y Dodanim, de los hijos de Gomer, del hijo de Jafet, del hijo de Noé, se poblaron las costas, cada cual según su lengua, conforme a sus familias en sus naciones. Ester 10[:1] El rey Asuero impuso tributo sobre la tierra y hasta las costas del mar. Salmo 71 [Salmo 72:10] Los reyes de Tarsis y de las costas traerán
presentes;
Salmo 96 [Salmo 97:1] Jehová reina; regocíjese la tierra,
Eclesiástico 47[:16] Tu nombre llegó hasta las islas lejanas, y fuiste amado en medio de tu paz. Isaías 11[:11] Asimismo acontecerá en aquel tiempo, que Jehová alzará otra vez su mano para recobrar el remanente de su pueblo que aún quede en Asiria, Egipto, Patrós, Etiopía, Elam, Sinar y Hamat, y en las islas del mar &c. Isaías 24[:15] Glorificad por esto a Jehová en los lugares de la luz; en las orillas del mar sea exaltado el nombre de Jehová Dios de Israel &c. Fol. 82 vuelto + Isaías 41[:1, 5] Escuchadme, islas costeras, y esfuércense los pueblos &c. Las islas vieron, y tuvieron temor &c. Isaías 42[:3, 4] De acuerdo con la verdad hará justicia. No se cansará ni desmayará hasta que establezca en la tierra justicia; y las islas esperarán sus enseñanzas. Isaías 49[:1] Atended, islas, y escuchad, pueblos lejanos &c. Isaías 51[:5] A mí me esperarán los de las islas, y en mi brazo pondrán su esperanza. Isaías 60[:9] Ciertamente a mí me esperarán los de las islas, y las naves de Tarsis las primeras, para traer a tus hijos de lejos. Isaías 66[:19] Y haré entre ellos una señal, y enviaré de los escapados de ellos a las naciones, a Tarsis, a Fut y Lud que disparan arco, a Tubal y a Jabán, a las islas lejanas que no oyeron de mí, ni vieron mi gloria. Jeremías 2[:10] Porque pasad a las islas de Quitim y mirad &c. (En el margen derecho) Jeremías 25[:17, 18, 22] Entonces tomé la copa de la mano de Jehová, y di de beber a todas las naciones, a las cuales me envió Jehová: a Jerusalén &c. Y a los reyes de las islas que están del otro lado del mar &c. Jeremías 31[:10] Oíd la palabra de Jehová, oh naciones, y hacedlo saber en las islas que están lejos. Jeremías 47[:4] Porque Jehová arruinará a los filisteos, al resto de la isla de Caftor. Fol. 83 + Ezequiel 26[:15, 16] Se estremecerán las islas. Entonces todos los príncipes del mar descenderán de sus tronos. Ezequiel 27[:6, 7, 15] De boj importado de las islas de Quitim &c. De azul y púrpura de las costas de Elisá &c. Muchas islas estaban a tu servicio &c. Daniel 11[:18] Volverá después su rostro a las islas, y tomará muchas. 1 Macabeos 6[:29]160 Le llegaron tropas mercenarias de las islas del mar. 1 Macabeos 14[:5] Además de toda su gloria, tomó a Joppe como puerto y se abrió paso a las islas del mar. 1 Macabeos 15[:1] Envió Antíoco, hijo del rey Demetrio, desde las islas del mar una carta. Apocalipsis 1[:9] Yo estaba en la isla llamada Patmos, por causa de la palabra de Dios. Apocalipsis 6[:14] Y todo monte y toda isla fueron removidos de su lugar. Apocalipsis 16[:20] Y toda isla huyó, y los montes no fueron hallados. + Omitimos escribir muchas otras cosas acerca de las islas del mar, creyendo que estas pocas son suficientes para nuestro propósito. Gracias a Dios. Amén. Fol. 83 vuelto Don Asentio p.o oooooo p.o
Un monachado todos sanctos.
Fol. 84 (en blanco) ooooooooooooooooo
Non peccabis si el dolor
In eternum gozarán
Tua con considerança
Et tu deves resurtir
Memorare con grand tiento
Novissima proveyeron
Joel capítulo 2
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| BIBLIOGRAFÍA
Santa Biblia
Biblia de Jerusalén
Colón, Cristóbal. Libro de las profecías.
Álvarez Seisdedos, Francisco.
Lollis, Cesare de, ed.
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